sábado, 25 de septiembre de 2010

Un acting por la diversidad

El viernes pasó otra marcha de la diversidad. En primer lugar hay que mencionar la disonancia, una vez más; repetida, entre el reclamo –“despenalización del aborto, el matrimonio homosexual y el trabajo digno para todos, bajo la consigna ‘los mismos deberes… los mismos derechos’ (180.com)”- y el hecho, la manifestación o, más precisamente, el acting. Las marchas de este tipo –sea en reclamo por derechos, cupos, igualdad, no discriminación, etc…- parecen condenadas a una equivoca repetición; son arrastradas siempre hacia lo festivo, lo carnavalesco, lo grotesco o lo banal. Se piensa más en la puesta en escena, en la performance o el happening, que en el sentido real o esencial que impulsa (o debería) el acto mismo de manifestarse públicamente. Manifestarse en público ya tiene cierto significado intrínseco: sugiere una necesidad de decir algo a bajo costo y largo alcance, una forma de propagar un MENSAJE de forma rápida y libre. Ahora bien, y volviendo a lo anterior, acá parece cobrar protagonismo y primer plano la performance; lo que se monta, se maquilla, se arma, musicaliza e ilumina, y pasa a segundo orden lo que, suponemos, es la raíz misma: manifestarse en busca de valores, igualdad, etc…

Mientras la base está en determinado tono, el punteo está en otro: es difícil de entender qué se reclama, cuando el aspecto de los implicados parece el de una murga. Con esto no se pretende un montón de personas con semblante melancólico y afligido, no, se pretende dar preponderancia a lo que debería ser lo primordial. Los derechos, la despenalización, el trabajo digno, etc., no se consiguen (o al menos no parece así) montando una farándula y un cotillón bajo risa cínica y despreocupada. No es una fiesta, pero parece tal. Se juegan cosas importantes, pero se juegan, justamente, como un juego. Todo esto obviando la singular inclusión de la despenalización del aborto como uno de los reclamos en una marcha de “minorías”. Es interesante el fenómeno por el cuál se mete todo dentro de la misma bolsa, y lo que era marcha homosexual es ahora marcha de minorías. No solo esto, sino también el hecho de incluir a la mujer, y este tal vez no sea le caso, entre las minorías. ¿Qué hace la despenalización del aborto en una marcha por la diversidad? Es triste ver como ya no se sabe ni cómo ni qué reclamar en qué lugar ni cuándo. No se trata de estar, como se plantea para patear al otro a la hoguera, en contra o a favor, de ser pro o anti algo, de ser homo o hetero, eso en este caso es lo menos importante. Ese es un asunto que no me importa tratar ahora.

Lo único que se consigue reclamando satíricamente es causar un golpe de vista, shockear la superficie de aquellos que se encuentren con la marea deambulante y feliz. Lo único que parece conseguirse es un momento de oídos que escuchen, un instante para ver y luego, simplemente, olvidarlo todo. ¿Hace cuanto que se suceden estas marchas? Y hablo de estas y no todas las marchas. Lo que se ha logrado no se ha conseguido por medio de estas manifestaciones, se ha conseguido políticamente, por medio de diálogo y papeleo, nos guste o no. El objetivo de la marcha, en suma, parece desplazado de su sentido inicial, gira en su órbita hasta olvidarse por qué lo hace: el objetivo ya no parece ser la obtención de los derechos, sino el acto mismo de decir, hacer, mostrar, exteriorizar y comunicar lo que se reclama, sin importar demasiado si está bien el medio, la forma, el canal en pos de la obtención.

Es algo escabroso a veces notar esto, cuando al que lo hace se lo acusa y señala como reaccionario, a fin de cuentas ¿a quién le parece mala una fiesta así? Justamente es terrible una fiesta así para un tema así, y lo peor es que oponérsele es apagar la música, prender la luz y acabar con la fiesta.

viernes, 17 de septiembre de 2010

¿Qué pasa con los blogs?

El blog, como plataforma comunicativa, está en decadencia. O al menos, si no en decadencia, está en receso, un receso que creo, no será mortal, no acabará por eliminar al blog como canal-medio, pero si limitarlo crónicamente. Es fácil constatarlo. Desde hace ya varios meses, diría que desde mediados del año pasado (con mayor velocidad), el blog (y lo digo como usuario y lector) ha visto disminuido su tráfico: las actualizaciones, en muchos casos, son escasas, más disipadas y, en los peores casos, se ven espacios abandonados; blogs que ya no están habitados. Blogs que viven, meramente, más allá de un humano que los dirija. Congelados, nostálgicos en su propio fin.

Procesos similares: formatos
Pero este es solo un ejemplo. Pasa, se me ocurre ahora, con la música: el vinilo ha dejado paso al casete y éste al CD/DVD, que a su vez se encuentra en vías de extinción (una extinción que no es total; se trata de una extinción perpetua pero que nunca acabará, definitivamente, con el CD). Muchos dicen que el CD desaparecerá definitivamente ante la practicidad, rapidez y “democraticidad” (en tanto que todos podemos acceder a un disco con un solo click) del formato digital. Sin embargo, según puedo llegar a entenderlo (a un proceso que, repito, se acaba de inaugurar en nuestro tiempo pero lleva larga data y se sucederá hasta el fin de los tiempos), la frenética sucesión de medios y formas comunicativas (y también otras) no comprende, como lo vaticinan los apocalípticos del CD, la aniquilación progresiva del medio obsoleto. Quiero decir: la aparición (y proliferación) de lo digital en la música, lejos de eliminar completamente el formato tangible (CD, vinilo) lo limita, es cierto, pero de ninguna manera lo mata. Lo que hace es reafirmarlo como medio. Es imposible (lo repito IMPOSIBLE) que el CD desaparezca dejando paso libre al medio digital (mp3, 4, 4, 5, 6, 7, 8,9, etc.), ya que ambos operan formas diferentes sobre lo mismo: mientras que el CD aporta ciertas formas artísticas en su caja, cierto concepto de álbum como pieza concebida y hasta una pieza de colección, lo digital aporta rapidez en el acceso y practicidad, pero pierde las concepciones del CD como objeto de colección. Juegan, en el mismo partido, funciones diferentes, posiciones diferentes en el mismo campo de juego.

Siempre existirá la necesidad humana de tener el medio en formato físico: el diario, el semanario, la revista, el comic, el álbum, el CD, el libro. Todos estos, si se pone atención, tienen su alter-ego digitalizado: el portal digital, el motion-comic, el álbum digital, mp3, e-book… y sin embargo no logra desterrar a su antecesor. Eso es porque pertenece a otra categoría. Un libro (físico) nunca podrá eliminarse por un texto de Word, pero si por un libro con tapa dura, edición de lujo, etc…

Batallas internas
Asimismo, es interesante ver como, en paralelo a la categoría física, lo digital juega su propia batalla interna. Por ejemplo, tenemos el formato físico para escuchar música: vinilo, CD, DVD. La era digital, por su parte, ha generado su propia gama interna de primos hermanos: mp3, mp4, mp5, I-pod, palm. Al igual que los primeros, se suceden entre si; van evolucionando pero no en el sentido clásico del término: se suceden de forma frenética, hipertrófica; giran furiosamente sobre su propio eje. Insisten, obstinada y bobamente, en su propia esencia: reproducir música, luego reproducirla en mejor calidad, luego agregarle imágenes, luego sonido envolvente… y así siguen y seguirán, como bólidos, hacia el infinito, no aportando algo diferente, sino recargando se sobre su propia función.

Lo mismo con el cine. Las primeras formas de cine consistían en una paleta de imágenes que se movían a gran velocidad, luego llegaría la proyección en la oscuridad. Luego, a aquella cinta única, se le agregó la edición, el montaje y todo cambió. Al montaje en la moviola se le lo está cambiando por el montaje digital. La esencia es siempre la misma: proyectar imágenes, pero cierta necesidad humana insiste en girar sobre el mismo eje de lo ya inventado.

Entonces ¿Qué pasa con el blog?
Volviendo ahora al blog, éste parece haber corrido la misma suerte que, por ejemplo el mp3 o el CD: nunca va a desaparecer, en tanto que su conformación le permite ciertas posibilidades que twitter y facebook no. Pero, sin embargo, no cesa de apagarse lentamente (reitero, sin un final).

¿Por qué? Seguramente debido a la nueva modalidad discursiva y de comunicación de la era actual. Vivimos en pleno apogeo de la imagen. Esto debido al ritmo acelerado de la sociedad actual, que no tiene tiempo para perder, por lo que, mientras antes era necesario tomarse dos o tres minutos para leer un artículo y enterarse de las tormentas que asolan Bangladesh, ahora una sola imagen conjuga dentro de sí lo que antes aparecía en dos párrafos. En pos del menor esfuerzo y la rapidez, hemos dejado de movernos por asimilación, procesamiento y racionalización de lo que recibimos del exterior, para operar por golpe de vista, por fascinación: por la fatal fascinación de ver. Hoy, una imagen vale más que mil palabras. Si antes, en la modernidad, la era del progreso, y bla bla bla, la sociedad se ponía al servicio de sujetos formados, que buscaran y se interesaran por el mundo, por sujetos que no solo recibieran la información sino que la procesaran mentalmente a fin de entenderla, en el presente ocurre lo contrario: recibimos la información (ya procesada, como se han cansado de decirnos) no para entenderla y asimilarla, no para procesarla y determinarla, sino, meramente, para “estar informados”, para actualizarnos, para estar al día. Lo que antes era una captación activa, hoy es una recepción pasiva, un bombardeo en el que lejos de tamizar y descartar lo inútil, todo se recibe inconscientemente. Somos una suerte de cámara: solo observamos y almacenamos los datos que recibimos.

El estado de la comunicación actual
Es en parte por esto, que la comunicación parece mutar siempre hacia formas más primitivas y básicas de intercambio. Los medios cada vez se empeñan más en decir las cosas con menos palabras (de hecho twitter tiene 140 caracteres para decir) y más rapidez. De esta forma democratizamos (democracia en el laxo sentido actual) la comunicación: pero también la asesinamos. La comunicación en las formas actuales, lejos de unirnos, lejos de ampliar el rango de utilidades lo único que logra es negarse a si misma: es ofrecer, de forma anormal, más y más medios para comunicar, más y más posibilidades de comunicar, olvidando lo básico de toda comunicación, la clave que debe desencadenar el acto mismo de comunicar: tener algo para decir.

viernes, 20 de agosto de 2010

Buena agenda, pésima organización

Parece que se ha confirmado la edición 2010 del "Pilsen Rock", y lo pongo entre comillas porque debe ser así. No quiero caer en la bolsa de "los que siempre tienen algo para quejarse", pero si alguien lo piensa así, poco me importa.

Desde mediados de junio se anunció que Pixies tocaría en Buenos Aires el 6 de octubre. En paralelo, también se confirmó la presencia de Queens of the stone age en la vecina orilla para el 13 del mismo mes, en el marco del Pepsi Music (donde estará también Green Day, Rage Against the Machine, Faith no more y Andrés Calamaro, entre otros). En julio se comenzó a manejar la posibilidad de un toque de Pixies en Montevideo. A mediados del mes pasado, Malacara Producciones (Danilo Astori Jr.) "confirmaba" a Montevideo Portal y a El Espectador (digital) el concierto para el 7 de octubre en el Teatro de Verano. Sin embargo, esa "confirmación" quedó congelada; todo el hecho pareció congelado. El concierto de Pixies pareció no importar a nadie, ni siquiera a la misma productora. Ni aviso sobre futura venta de entradas, ni propaganda, ni confirmación en la web de Malacara ni en la del grupo bostoniano.

Ese punto muerto tenía su explicación: estaba la posibilidad de armar un mejor negocio. Ya en agosto, se empezó a especular con una suerte de "festival" que tendría a Pixies y Buenos Muchachos el 7 de octubre en el Teatro de Verano, y a Calamaro junta a Queens of the stone age en el Velódromo Municipal el día 16 del mismo mes. Hoy se ha confirmado, con algunas variantes: a la fecha del jueves 7 de Pixies le sumaron (algo así como teloneros) a Buenos Muchachos en el Teatro de Verano, y el 16, en la Rural del Prado; Calamaro, Los Violadores, Queens of the stone age, No te va gustar y Hereford.

No quiero que esto suene a queja, ni a intento de desenmascarar nada, el asunto no es tan importante y esa no es mi intención, en tal caso. El hecho es que las negociaciones han sido torpes hasta para el ojo más ciego: con The Pixies aprovechan la volada y al otro día de tocar en Buenos Aires los traen por Uruguay, eso no tiene nada de malo, pero que a ese concierto organizado en principio por Malacara como unidad, le sumen (aprovechando el momento) una "fecha" más de una semana después, no me suena a festival, sino a festín... y no de música, sino de negocio. No tiene nada de malo hacer negocios con la música, de hecho creo que la música (o parte de ella) precisa del negocio para subsistir: pero cuando por ahorrar unos pesos y aprovechar fechas, tratan al público de idiota, resulta demasiado.

¿De qué Pilsen Rock me hablan, cuando las fechas son con nueve días de separación, en escenarios en distintas puntas de la ciudad? Todo suena a negocio de última hora, y mal hecho. Malacara tenía a Pixies, entonces Pilsen dijo ¿y si nos unimos al business? y metieron alguna banda uruguaya para tener una excusa, y pusieron a Buenos Muchachos con Pixies (que es lo único medianamente coherente que hicieron) y Malacara llamó a Calamaro (artista de Malacara), y aprovecharon a Queen of the stone age, que estaba de pasada en Bs As para tocar tres días antes, y de paso llamaron a Los Violadores, que estaban en el freezer, y así le dieron marco de "festival" a un par de conciertos que no tenían nada que ver entre si. ¿Y cuál es el problema de todo esto? Ninguno, el asunto es el respeto y la coherencia para traer artistas y armar "festivales". Esto fue organizado a las patadas, de casualidad, por dos empresas interesadas.

¿De Pilsen Rock? Poco y nada: el "Pilsen Rock" de Montevideo empieza un jueves en el Teatro de Verano, se toma un descanso de ocho días, y más de una semana después tiene a dos bandas uruguayas, dos argentinas y una norteamericana en un escenario opuesto al otro. El Pilsen Rock ¿no era la fiesta de la descentralización? ¿no era el amable y fiestero éxodo oriental hacia el centro del país? ¿no estaba plagado de bandas uruguayas? Yo no conozco un solo festival que empiece un jueves con dos bandas y termine a la semana siguiente con cinco conciertos más, en otro lugar diferente. Basta mirar un esquema para reírse un poco de este "festival":

Día 1: Teatro de Verano
-The Pixies
-Buenos Muchachos
Día 2: vacío de viernes
Día 3: vacío de sabado por la noche con John Travolta
Día 4: vacío triste de domingo
Día 5: vacío laboral
Día 6: vacío
Día 7: vacío
Día 8: vacío, ya me olvidé de quien tocó hace días
Día 9: vacío previo
Día 10: Rural del Prado
-Queens of the stone age
-Los violadores
-Andrés Calamaro
-Hereford
-No te va gustar

Hablan de Pixies como una suerte de "previa" a lo que va a venir después. Se nota que quieren cubrir algo que no tienen por qué disfrazar. ¿Pixies, antesala de quien? Es un insulto hablar de Pixies como "antesala" de Hereford, y mucho menos de No te va gustar. Los organizadores dan asco, hacen la letra necesaria para que gente como yo los critique con argumentos simples, logran que uno termine diciendo "mirá, así se hacen las cosas en Uruguay...". No es tan grave, pero algo hay que escribir al respecto.

Ahora, la razón por la cuál está todo el texto anterior: para escuchar, una vez más, ese gran tema que es Where is my mind, de los Pixies.

martes, 17 de agosto de 2010

Sobre Inception y la fiebre del público

Esto es lo que pasa cuando se ponen ciertas espectativas, a veces equivocadas, sobre algunas películas. Esto es lo que pasó con Inception. He leído críticas para ambos lados, pero tengo que decir que la película, a mi modo de ver, tiene aires de genialidad, momentos visualmente excelentes, es cierto, pero intentos de complejidad innecesarios que la hacen torpe.

Primero que nada: Inception no tiene nada que ver con Matrix, comparar ambas películas, y lo digo con todo el respeto del mundo, es una simplificación. No porque crea que Matrix es muy buena e Inception muy mala, o viceversa. Lo digo porque se ha comparado la esencia o el tema de ambas. Creo pertinente decir que, mientras Matrix se planta en un futuro apocalíptico donde son las máquinas las que gobiernan la mente del hombre y lo transportan a una simulación social, en El origen la acción es enteramente dominada por humanos; Cobb es un ladrón que obra dentro de la mente, cuando las personas duermen, extrayendo secretos o información valiosa de allí dentro y negociándola. Se puede salir y entrar del sueño, el hombre lucra en el sueño. No encuentro mucho parecido entre ambas y no creo ineludible compararlas.

Con respecto al tema que trata Inception: no es para nada innovador, aunque pedir innovación en el cine o en cualquier rama del arte a esta altura es una estupidez. Pero el problema radica en eso, justamente: muchos piensan que Inception es una novedad, y el mismo Nolan parece creerlo así. No me imagino a Nolan sentado 10 años (como dicen) escribiendo el guión, por dos razones: no lo creo un imbécil, y en segundo lugar, creo que lo que hizo durante 10 años, si así fuese, no fue crear un libreto revolucionario como algunos dicen, sino tomar cuanto tema, elemento o tópico se prestaba para la tarea, reorganizándolo y mezclándolo con otros. Cualquiera que conozca medianamente algunos argumentos de la ficción (sea en cine o en literatura) se dará cuenta que Nolan recae en temas más que recurrentes: el sueño (Philip K. Dick "Ubik"), las posibilidades de bifurcar la realidad (Borges "El jardín donde los senderos se bifurcan"), el sueño dentro de otro sueño ("Las ruinas circulares"), la arquitectura en los sueños (Ubik nuevamente), el inconsciente entrenado, el limbo, bla, bla, bla: ¿dónde está lo nuevo? En ningún lado. ¿Dónde está lo malo? En ningún lado; lo malo está fuera de la película; está en la gente que la ve y dice "es increíble, alucinante e innovadora". La película termina pagando los platos rotos.

El director tomó los tópicos mencionados y los metió en una licuadora. Luego entreveró el argumento a mas no poder. La película tiene cientos de diálogos explicativos sobre el sueño (incluida la ya insoportable frase "usamos el 10% de nuestro intelecto"), entrevera la trama, aporta datos y más datos, crece en tensión pero nunca deja descanso, lo cuál acaba por anular la tensión; para que haya momentos de tensión los tiene que haber calmos. Da vueltas sobre si misma una y otra vez, acabando por confundir al espectador. Una cosa es pedir un espectador atento, una captación activa, lo cuál es muy sano, otra muy distinta es sobrecargar una película y enroscarla sobre su propio eje para que algún intelectualóide o estudioso salga de la sala con su ego hinchado diciendo que entendió la película.

Aunque no lo parezca, Inception es una buena película algo entreverada, una genial realización audiovisual, un compilado de temas recurrentes llevado a cabo de forma digna. De ninguna manera una revolución ni una invitación a la reflexión.

PD: no pienso releer el artículo, así que puede tener repeticiones y cosas de las que luego voy a desdecirme, seguramente. Solo quería escribir un post nuevo para apoyar la industria del blog; alerta y atenta, luchando siempre en silencio contra el Facebook, Twitter y esas formas que han extinguido el MSN.

sábado, 5 de junio de 2010

Miedo y asco en aguas internacionales

Lo que algún día fueron extremos, partes opuestas de una linea recta, hoy se cruzan, se tocan y se intercambian de forma asombrosa, y la ruta más fácil para llegar a convertirse en bombero es ser incendiario.

Noticia:

"Atentado en Israel causa 8 muertos y amenaza con encender la zona

Al menos ocho personas han muerto hoy en un tiroteo iniciado por dos terroristas palestinos en una yeshivá o escuela judía en el barrio de Kyriat Moshé, en la parte occidental de Jerusalén, según informaron los servicios de emergencia y medios israelíes. "

Noticia 2:

"Israel detiene a 480 activistas por la paz que iban en la flota con ayuda humanitaria para Gaza

Unos 480 activistas por la paz que iban en la flota que llevaba ayuda humanitaria a Gaza fueron detenidos por las autoridades israelíes el lunes por la tarde y el martes por la mañana."


Repasemos: en ambas noticias se repiten dos elementos básicos. Primero; representantes de un país, por medio de la violencia, intentan solucionar algo. Segundo elemento; en ambos casos los protagonistas son Israelíes.

Observemos la primera noticia: lo ocurrido se califica, justa o injustamente, como "atentado en Israel", por parte de "terroristas palestinos". Víctimas: claramente israelíes, victimarios: claramente palestinos. Ahora la segunda noticia: lo ocurrido se califica como como una "detención", "Israel detiene a 480 activistas". Víctimas: claramente activistas -en su mayoría turcos-, victimarios: no existen.

¿Es tanta la diferencia entre un caso y el otro? Para nuestro sospechoso mundo parece que si. Lo que en un caso es un "atentado terrorista", en el otro deviene "detención". De ahí se desprende que para los ojos del mundo, cuando en Israel mueren ocho personas lo que aconteció fue un "atentado en Israel" perpetrado por "terroristas palestinos", pero a la vez, cuando los que mueren -casi diez- son activistas turcos -en su mayoría-, que llevan ayuda humanitaria a Gaza, lo que ocurrió no fue un "atentado" ocasionado por "terroristas", sino meramente una "detención". Los palestinos son terroristas por matar ocho personas, eso es cierto, pero si es así, no encuentro razonamiento lógico para decir que los israelíes que asesinaron a nueve personas en aguas internacionales, interceptando un barco y disparando indiscriminadamente, no son tan terroristas como los primeros.

Cuando la masacre viene de parte israelí es una "detención", arbitraria, sangrienta, a contrapelo de las leyes internacionales, que se caga en todo, pero "detención" al fin, nada más. Cuando lo mismo pasa con los otros se transforma en "terrorismo". Solo hace falta preguntarse ¿cómo denominaría el mundo lo acontecido, si en lugar de haber sido Israel quien invadió un barco con ayuda humanitaria, hubiese sido Pakistán, Iran, Palestina o Turquía? Ahí no dudaríamos en llamar eso terrorismo.

Es cierto, también cabe preguntarse por qué llega, traída de los pelos, aislada, la ayuda humanitaria a la franja de Gaza, por qué se hizo pública de tal manera, y por qué no se hace en tantos otros países. Pero eso escapa al asunto.

Por último, la penosa y desagradable carrera de ambas partes por el monopolio de las imágenes y videos -algunos en Youtube- sobre lo ocurrido, que ahora parecen estar por sobre toda explicación o argumento.

viernes, 21 de mayo de 2010

Lo desconocido según el sacerdote


"Científicos en Estados Unidos crearon lo que aseguran que es la primera célula controlada por un genoma sintético. La Iglesia Católica está preocupada por la situación".

"Ésta es la primera célula sintética que ha sido creada", afirmó el profesor Craig Venter, quien dirigió la investigación. Agregó que se llama sintética “porque la célula se deriva totalmente de un cromosoma artificial, creado con cuatro botellas de compuestos químicos, un sintetizador químico y con información inicial de una computadora". “Esto puede ser una herramienta poderosa para tratar de diseñar lo que queremos en biología. Tenemos una amplia variedad de aplicaciones en mente", señaló el científico." (180.com.uy)

Carrera desenfrenada de la ciencia por deshacer lo hecho, esa parece ser la meta en la actualidad. Todo lo que no se pensó antes -Calentamiento Global, por ejemplo- llegó, y el objetivo es volver el tiempo atrás. Reparar, o intentarlo al menos, el daño realizado. La tecnología, en tanto que arma de doble filo, parece ser la herramienta elegida para hacer y deshacer.

Sin embargo, este no es el tema de hoy. Ante la noticia citada anteriormente, vale la pena ponerse a pensar en la postura adoptada por la Iglesia.

"...católicos italianos expresaron su perplejidad y su preocupación tras la creación de la primera célula viva dotada de un genoma sintético, y se pusieron en guardia contra "un salto a lo desconocido" potencialmente "devastador"."

En las palabras resaltadas en negrita parece estar la clave de todo accionar de la Iglesia desde la Antiguedad -donde la moral era Dios, es decir el sacerdote- hasta nuestros días donde, deteriorada por la corrupción y los escándalos, se encuentra oprimida por una era tecnócrata y liberada de los velos y ataduras del pasado.


¿Cual ha sido, entonces, una de las claves en el mecanismo eclesiástico? Para dominar a la manada, la clave es manipular su parte animal. Sin embargo, el hombre es algo más que un animal, el ser humano (algunos) es racional. Entonces, el opresor debe dominar la razón. Esto es lo que hace la Iglesia desde su mera existencia: pone, como diría Nietzsche, "el centro de gravedad de la vida, no en la vida misma, sino en el más allá". Mediante castigos ulteriores, el hombre, oprimido y temeroso de lo que eventualmente podría suceder, se ve obligado a la más degradada humildad ante "Dios". El hombre no es nada, y debe agradecer cada segundo de respiración a Dios -según ellos. ¿Donde está aquel Dios que todo perdona?

Con toda el agua que ha corrido, todavía en este 2010, existen aquellos fantasmas que funcionaban en la Epoca Antigua. Para la Iglesia cada paso que el hombre intente, cada intento por ser un individuo debe ser obturado inmediatamente. La censura al heterodóxo parece ser la nueva arma tardía del sacerdote. Es por esto que lo que puede ser un paso en la evolución, progreso científico, para algunos, para la Iglesia es "un salto a lo desconocido". Y habría que preguntarse ¿qué es lo desconocido para la Iglesia? Todo lo que se salga del estrecho sendero que el hombre, animal de corral, debe seguir sin mirar a los lados.

"El hombre viene de Dios pero no es Dios: es humano y tiene la posibilidad de dar la vida procreando y no construyéndola artificialmente".

Sin embargo ¿qué es natural hoy en día? ¿Que es no artificial hoy? Es una pregunta con una respuesta clara: nada, o casi nada. Desde el momento en que la vida se conserva por respiradores artificiales, aspirinas y demás, no se puede hablar de naturalidad, porque todo es artificialidad. Nada de lo que conocemos existiría si no fuese artificial. ¿Acaso son naturales los recientes casos de pedofilia entre sacerdotes?

Discursos, los de la Iglesia, que se demuestran, otra vez, a contrapelo de lo evolutivo, atrasados en el tiempo, atascados en lo pasado y sin miras de progresar.

"La pesadilla contra la que hay que luchar es la manipulación de la vida, la eugenesia".

Si la religión no es manipulación... ¿qué es? ¿cómo se mantiene, empero, contra el paso del tiempo? Por el arte de la opresión, el terror, la caza de brujas -e individualidad- y la manipulación más brutal.

¿No tiene suficientes asuntos graves la Iglesia para alarmarse por pruebas científicas?

sábado, 1 de mayo de 2010

Hablemos de números

Como es habitual últimamente bajo esta proliferación de encuestas, números y gráficos -muchos de ellos sin aparente sentido-, se realizó el Perfil del Internauta Uruguayo, elaborado por Radar.

Repasemos algunos fragmentos de la noticia (180.com):

"Un 85% de los niños accede a internet y un 47% de los hogares pobres tiene computadora"

"Mientras en 2001 sólo el 6% de los internautas provenían de hogares de nivel socioeconómico bajo, hoy representan el 25%. Además, el 45% de los usuarios vive en el interior y el 52% corresponde a mujeres. Esto lleva a que los autores del estudio digan que “internet se sigue democratizando”.

"En cuanto al impacto del Plan Ceibal, el estudio muestra que un 29% de los hogares de nivel socioeconómico bajo tiene una XO y en un 41% de los hogares es la única computadora. Además, la intención de compra de una computadora es un 50% mayor en los hogares con XO y en un 24% de esas familias".

¿Cuál es el objeto de estos números? Expuestos con evidente orgullo, estos números no hacen más que agudizar el quiebre social verdadero, están ahí para generar la falsa ilusión de una sociedad donde "todos somos iguales". Sin embargo sería interesante preguntarse: ¿qué es, realmente, lo que nos hace iguales? Según la encuesta, la igualdad no pasa por una apropiación cultural o intelectual, ni siquiera por la educación o por valor alguno, sino por el simple hecho de tener una computadora con acceso a Internet. De este modo, la igualdad se logra democratizando la comunicación, o ni siquiera eso: estimulando la proliferación de medios de comunicación, que no es lo mismo. Una cosa es tener algo para comunicar o aprender y buscar el medio de llevarlo a cabo, y otra muy diferente (que es lo que acá ocurre) tener un medio a disposición para después preocuparse de usarlo para comunicar algo o recibir algo, ¿qué? no importa, solo importa tener la mera posibilidad de hacerlo.

Para muchos es la simple posibilidad de decir algo o averiguar algo, aunque no exista necesidad, es el nuevo logro social de la década. Mientras “internet se sigue democratizando” el sentido real de la palabra democracia se cae a pedazos. Libres de culpa, nos creemos generosos o demócratas porque "47% de los hogares pobres tiene computadora" , olvidando que gran porcentaje de esa gente que tiene computadora con internet no tiene educación ni cultura en las venas, que todavía prefieren trabajar para ganar plata en lugar de ir a la escuela.

El Plan Ceibal y sus números y encuestas mágicos, lejos de romper los muros y velos que todos tenemos, lejos de acortar distancias en la brecha social y cultural, siguen generando la consciencia hipócrita de una sociedad unida por la tecnología. Nada más lejos de la realidad. Una sociedad no se une ni es igualitaria por aspirar todos a tener una computadora. Lo que eso genera es el deseo cada vez más irracional por poseer ese objeto preciado que nos "incluye" en la sociedad.

Nos quejamos de que la mitad de nuestra sociedad asesina por un par de zapatos nike o por un LCD, pero yo, honestamente, lo encuentro totalmente lógico y coherente con el conjunto. Debemos entenderlo: se promueve que lo verdaderamente importante es tener, y en esta carrera es evidente que nadie quiere terminar último. Pero lo terrible no es el imperativo de la comunicación y de la posesión de objetos que me permitan acceder a esa red, sino que se disfrace esa verdad.

¿De qué sirve una partitura si no se sabe tocar?