viernes 4 de diciembre de 2009
Teletón: caridad "light"
Realmente, creo estar convencido de que, lejos de solidaridad, o caridad, lo que se registra es -como con la mayoría de las cosas- un vaciamiento del concepto en si. Desaparece el verdadero sentido de la "solidaridad", desaparece el respaldo racional que hacía posible tal acción. Hoy ya no se es solidario por utopía, no se es solidario por decisión ni por "problematización". Se es solidario por impulsos, por individualismo, hedonismo tardío y autosatisfacción. No hay un acto solidario por universalidad ni por deber moral, hay un acto solidario que sirve para liberar la carga pesada de la "culpa". Lobotomia o descarga, la solidaridad de la Teletón y sus similares no es un acto racionalizado, individualizado ni mucho menos pensado, es un acto que se produce por impulso, no por deber; por placer... "Yo levanto el telefono, digito, colaboro con dinero, cuelgo el teléfono, prendo la tele y me olvido del asunto". Ahí terminó todo.
Mientras la Teletón y toda manifestación similar mantenga su carácter de circo, carnaval o fiesta popular pseudocapitalista light, el ciclo nunca va a cerrarse; manifestaciones como la Teletón, lejos de buscar acciones y resultados desde un punto serio, político, humanista o responsable, se encargan de desproblematizar el asunto, de banalizarlo y minimizarlo; de convertirlo en una fiesta popular. El problema del discapacitado -y de muchos otros- deja de ser un asunto de seriedad, de compromiso secular o de políticas sociales, para convertirse -gracias al triste manejo del medio- en un asunto de fascinación, de morbosidad, de apelación a lo más bajo y trivial. No llega ni siquiera a emocionar, pues se queda en la exteriorización agresiva de imagenes, música, risa y llanto condensados. No apelan a la conciencia ni a la racionalidad, ni al deber, sino que recurren a instintos animales.
Lo más gracioso de todo es que mientras el carácter de estas manifestaciones se
mantenga en clima de carnaval -como hasta ahora- todo estará bien: todos podemos ser solidarios, todos somos colaboradores, todos podemos ser útiles, todos mejoramos vidas. Todo con un simple teléfono. Nada de sacrificio ni drama ¿quiere ayudar? Pase por aquí, ya no tiene que hacer fila. El solidario de nuestro tiempo es un solidario fácil, liviano; no se le exige demasiado, con poco alcanza ¡Y que poco, y que bajo!
No se trata de ayudar al otro, lamentablemente, y me da asco, vergüenza y risa decirlo; se trata de cada uno. Acá nadie piensa en nadie, todos pensamos en nosotros mismos. Nadie va a ayudar a la Teletón para que los discapacitados puedan acceder a una mejor calidad de vida, en el fondo, todo se trata de un "lavado de manos" generalizado, todos queremos, lamentablemente, poder dormir tranquilos con el deber cumplido. "Yo colaboré, soy solidario", esa es la mentalidad; Yo soy solidario, yo colaboré, yo estoy tranquilo, yo soy bueno. Se trata de que todos quedemos con nuestras conciencias tranquilas, no por haber cumplido ningún deber, sino por habernos sacado las ganas, por estar satisfechos, por la satisfacción individualista de la solidaridad sin drama del teléfono.
Mientras la moral no exija más sacrificios, mientras la solidaridad no exija más que levantar el teléfono... Todos somos solidarios.
Es realmente monstruoso que para suscitar la colaboración ciudadana se tengan que
montar espectáculos y teletones. Es bastante raro -que cada uno piense- que la moral y los deberes sean dirigidos por los medios de comunicación, de forma puntual, cada tanto.
Con esto no ataco a el fin, para nada, ataco los medios. No creo que haya desaparecido el deseo y la preocupación, lo que desapareció es lo que soportaba esos conceptos.
viernes 20 de noviembre de 2009
Guy de Maupassant

Suicidas
Guy de Maupassant
No pasa un día sin que aparezca en los periódicos la relación de algún suceso como éste:
"Anoche, los vecinos de la casa número tal de la calle tal oyeron dos o tres detonaciones y, saliendo a la escalera para saber lo que ocurría, entre todos pudieron comprobar que se habían producido en el cuarto del señor X. Al abrir la puerta de dicho cuarto --después de llamar inútilmente-- vieron al inquilino tendido en el suelo, sobre un charco de sangre y empuñando aún el revólver con el cual se había ocasionado la muerte.
"Se ignora la causa de tan funesta determinación, porque el señor X. vivía en posición desahogada y, teniendo ya cincuenta y siete años, disfrutaba de bastante salud."
¿Qué angustiosos tormentos, qué ocultas desdichas, qué horribles desencantos convierten a esas personas, al parecer felices, en suicidas?
Indagamos, presumimos al punto, dramas pasionales, misterios de amor, desastres de intereses, y como no se descubre jamás una causa precisa, cubrimos con una palabra esas muertes inexplicables: "Misterio, misterio".
Una carta escrita poco antes de morir, por uno de los muchos que "se suicidan sin motivo", cayó en mi poder. La juzgo interesante. No descubre ningún derrumbamiento, ninguna miseria espantosa, nada de lo extraordinario que se busca siempre para justificar una catástrofe; pero pone de relieve la sucesión de pequeños desencantos que desorganizan fatalmente la existencia solitaria de un hombre que ha perdido todas las ilusiones y acaso explique --a los nerviosos y a los sensitivos, al menos-- la tragedia inexplicable de "suicidios inmotivados".
Leámosla:
"Son ya las doce de la noche. Cuando haya escrito esta carta, voy a matarme. ¿Por qué? Trato de razonar mi determinación, para darme cuenta yo mismo de que se impone fatalmente, de que no debo aplazarla.
"Mis padres eran gentes muy sencillas y crédulas. Yo creí en todo, como ellos.
"Mi engaño duró mucho. Hace poco, se desgarraron para mí los últimos jirones que me velaban la verdad; pero hace ya bastantes años que todos los acontecimientos de mi existencia palidecen. La significación de lo más brillante y atractivo se me presenta en su torpe realidad; la verdadera causa del amor llegó incluso a sustraerme de las poéticas ternuras.
"Nos engañan estúpidas y agradables ilusiones que se renuevan sin cesar.
"Envejeciendo, me había resignado a la horrible miseria de las cosas, a lo vano de todo esfuerzo, a lo inútil que resulta siempre la esperanza: cuando una luz nueva inundó el vacío de mi vida esta noche, después de comer.
"¡Antes yo era feliz! Todo me alegraba: las mujeres al pasar, las calles, mi vivienda, y aun la hechura de mis ropas constituía para mí una preocupación agradable. Pero las mismas ideas, los mismos actos repetidos, monótonos, acabaron por sumergir mi alma en una laxitud espantosa.
"Todos los días, a la misma hora, durante treinta años, me levanté de la cama; y todos los días, en el mismo restaurante, durante treinta años, a las mismas horas, me servían los mismos platos mozos diferentes.
"Me propuse viajar. El aislamiento que sentimos en ciudades nuevas, en residencias desconocidas, me asustó. Sentíame tan abandonado sobre la tierra, tan insignificante, que volví a tomar el camino de mi casa.
"Y, entonces, la inmutable fisonomía de los muebles, fijos en el mismo lugar durante treinta años, las rozaduras de mis sillones, que yo conocí nuevos, el olor de mi casa --cada casa que habitamos, con el tiempo adquiere un olor especial-- acabaron produciéndome náuseas y la negra melancolía de vivir mecánicamente.
"Todo se repite sin cesar y de un modo lamentable. Hasta la manera de introducir --al volver cada noche-- la llave en la cerradura; el sitio donde siempre dejo las cerillas; la mirada que al entrar esparzo en torno de mi habitación, mientras el fósforo se inflama. Y todo me provoca --para verme libre de una existencia tan ruin-- a tirarme por el balcón.
"Mientras me afeito, cada mañana me seduce la idea de degollarme, y mi rostro, el mismo siempre, que se refleja en el espejo con las mejillas cubiertas de jabón, muchas veces me hizo llorar de tristeza.
"Ni siquiera me complace tropezar con personas a las cuales veía con gusto hace tiempo; las conozco tanto que adivino lo que me dirán y lo que les diré; a fuerza de razonar con las mismas, descubrimos la ilación de sus ideas. Cada cerebro es como un circo donde un pobre caballo da vueltas. Por mucho que nos empeñemos en buscar otros caminos, por muchas cabriolas que hagamos, la pista no varía de forma ni ofrece lances imprevistos ni abre puertas ignoradas. Hay que dar vueltas y más vueltas, pasando siempre por las mismas reflexiones, por los mismos chistes, por las mismas costumbres, por las mismas creencias, por los mismos desencantos.
"Al retirarme hoy a mi casa, una insistente niebla invadía el bulevar, oscureciendo los faroles de gas, que parecían candilejas. Pesaba el ambiente húmedo sobre mis hombros como una carga. Seguramente hago una digestión difícil.
"Y una buena digestión lo es todo en la vida. Ofrece inspiraciones al artista, deseos a los jóvenes enamorados, luminosas ideas a los pensadores, alegría de vivir a todo el mundo, y permite comer con abundancia --lo cual es también una dicha. Un estómago enfermo conduce al escepticismo, a la incredulidad, engendra sueños terribles y ansias de muerte. Lo he notado con frecuencia. Es posible que no me matara esta noche, haciendo una buena digestión.
"Después de haberme acomodado en el sillón donde me siento hace treinta años todos los días, miré alrededor, creyéndome víctima de un desaliento espantoso.
"¿De qué medio valerme para escapar a mi razón macilenta, más horrible aún que la desordenada locura? Cualquier empleo, cualquier trabajo me parece más odioso que la acción en que vivo. Quise poner en orden mis papeles.
"Hacía tiempo que deseaba registrar los cajones de mi escritorio, porque durante los treinta últimos años había metido allí, al azar, las cartas y las cuentas. Aquel desorden llegó a preocuparme algunas veces; pero me sobrecoge una fatiga tal en cuanto me propongo un trabajo metódico y ordenado, que nunca me atreví a empezar.
"Esta noche me senté junto a mi escritorio y abrí, resuelto a preservar algunos papeles y romper la mayor parte.
"Quedeme de pronto pensativo ante aquel hacinamiento de hojas amarillentas; luego cogí una.
"¡Oh! Si aprecian en algo su vida, no toquen jamás las cartas viejas que guardan los cajones de su escritorio. Y si no pueden resistir la tentación de abrirlos, cojan a granel, con los ojos cerrados, los paquetes de cartas para tirarlos al fuego; no lean ni una sola frase, porque sólo ver la escritura olvidada y de pronto reconocida, los lanza en un océano de recuerdos; quemen esos papeles que matan; cuando estén hechos pavesas, pisotéenlos para convertirlos en impalpables cenizas... Y si no lo hacen así, los anonadarán como acaban de anonadarme y destruirme.
"¡Ah! Las primeras cartas no me han interesado; eran de fechas recientes y de personas que viven y a las que veo, sin gusto, con alguna frecuencia. Pero, de pronto, la vista de un sobre me ha estremecido. Al reconocer los rasgos de la escritura se han cubierto mis ojos de lágrimas. Era la letra de mi mejor amigo, del compañero de mi juventud, del confidente de mis esperanzas. Y se me apareció tan claramente, con su bondadosa sonrisa, tendiéndome las manos, que sentí un escalofrío penetrante; hasta mis huesos vibraron. Sí, sí; los muertos vuelven. ¡Lo he visto! Nuestra memoria es un mundo más acabado aún que el universo; ¡puede hacer vivir hasta lo que no existe!
"Con la mano temblorosa y los ojos turbios, recorrí toda su carta, y en mi pobre corazón angustiado he sentido un desgarramiento espantoso. Mis lamentaciones eran tan lastimosas, como si me hubiesen magullado las carnes.
"Así he ido remontándome a través de mi vida, como remontamos un río, luchando contra la corriente. Aparecieron personas olvidadas, cuyos nombres no puedo recordar; pero su rostro sí lo recuerdo. En las cartas de mi madre resucitan criados antiguos, el aspecto de nuestra casa y mil detalles nimios que una inteligencia infantil recoge.
"Sí; he visto de pronto los vestidos que usó mi madre en distintas épocas y, según la moda y según el tocado, mostraba una fisonomía diferente. Sobre todo me obsesionaba con un traje de seda rameado, y recuerdo que un día, llevando aquel traje, me amonestó dulcemente: 'Roberto, hijo mío, si no procuras erguirte un poco, serás jorobado toda tu vida'.
"Luego, al abrir otro cajón, aparecieron las prendas marchitas de mis amores: un zapatito de baile, un pañuelo desgarrado, una liga de seda, trencitas de pelo, flores... Y las novelas de mi vida sentimental me sumergieron más en la triste melancolía de lo que no vuelve. ¡Ah! ¡Las frentes juveniles orladas con rubios cabellos, las manos acariciadoras, los ojos insinuantes, la sonrisa que promete un beso, el beso que asegura un paraíso!... Y ¡el primer beso!... Aquel beso delicioso, interminable, que ofusca la mirada, que abate la imaginación, que nos posee y nos glorifica, ofreciéndonos a la vez un goce ideal y la promesa de otros goces deseados.
"Cogiendo con ambas manos aquellas prendas tristes de lejanas ternuras, las cubrí de caricias furiosas y en mi corazón desolado por los recuerdos sentía resonar cada hora de abandono, sufriendo un suplicio más cruel que las monstruosas leyendas infernales. ¡Ah! ¿Por qué las abandoné o por qué me abandonaron?
"Quedaba por ver una carta fechada hacía medio siglo. Me la dictó el maestro de escritura: 'Mamita de mi alma: hoy cumplo siete años. A esa edad ya se discurre; ya sé lo que te debo. Te juro emplear bien la vida que me has dado.
'Tu hijo que te adora, Roberto'.
"Me había remontado hasta el origen. El recuerdo era desconsolador. ¿Y el porvenir? Quise profundizar en lo que me faltaba de vida, y se me apareció la vejez espantosa y solitaria, con su cortejo de achaques y dolencias... ¡Todo acabado para mí! ¡Nadie junto a mí!
"El revólver está sobre la mesa... Es tentador..."
¡No lean nunca las cartas de otros tiempos! ¡No recuerden viejas memorias!... Así es como se matan muchos hombres en cuya plácida existencia no hallamos el verdadero motivo de su fatal resolución.
miércoles 11 de noviembre de 2009
Dr. Manhattan: la verdad de Los Andes
A continuación, luego de intervenir en archivos desclasificados, les voy a ofrecer un video que revela la verdad sobre lo sucedido en Los Andes.
Para el que no prestó atención, en el minuto 1:27, el Dr. Manhattan dice lo siguiente:
"Very well, a plane carrying an uruguayan rugby team will crash in Los Andes precisely in 4 minutes and 37 seconds..."
("Muy bien, un avion en el que viaja un equipo de rugby uruguayo se estrallara en Los Andes en precisamente 4 minutos y 37 segundos...")
Entonces, tendríamos que interpretar que "Nando" Parrado y toda su banda están mintiendo, esconden información, y tiene que salir Dr. Manhattan a decir la verdad. Lamentable pero cierto. Ahora van a tener que donar toda la plata que hicieron con las conferencias y los programas de tv hablando sobre la tragedia, a merenderos y aldeas infantiles. La verdad salió a la luz.
El fragmento que pudieron apreciar en el video, corresponde al motion-comic que acompaña la trama del juego "Watchmen: The end is Nigh", situado en un tiempo hipotético, posterior al narrado en los 12 números de la novela Watchmen.
lunes 9 de noviembre de 2009
Problemas y soluciones.
No hubo festejo porque cuando me disponía a escribir se me ocurrió pasar por algunos blogs amigos, a los efectos de averiguar por que nadie pasaba a visitarme. Lo que pasó fue que me enteré de que los blogrolls me daban por muerto, técnicamente, este blog había dejado de actualizarse para Blogger.En esas tres semanas todo el equipo del País del Ricardito trabajó para solucionar los problemas técnicos, pero era evidente que los problemas no eran nuestros. Es así como el responsable del blog se dirigió al foro oficial de Blogger, en el cuál uno puede realizar sus consultas y recibir las recomendaciones de los "Empleados de Google".
Lo lamentable -porque siempre hay que tener algo lamentable para quejarse y escribir posts de pseudodenuncia- es que en dicho foro lo más raro, lo más extraño, lo increíble, es ver a un "Empleado de Google" respondiendo preguntas. Quiero decir; cuando uno se registra le dicen que los "Empleados de Google" van a responder nuestras preguntas, etc... pero resulta que cuando nos fijamos, no son los "empleados" los que habitualmente responden, sino que son simples "lectores" del foro. Así es casi lo mismo recurrir al foro de Blogger que al foro Yahoo! (ese en el que hay preguntas de todo tipo y respuestas terriblemente estúpidas).
Los "lectores" registrados del foro de Blogger se dividen en niveles:
-Nivel 1: son lectores nuevos, inexpertos, peones que recién se registran.
-Nivel 2: son lectores más antiguos, con cierto número de respuestas y experiencia. Estos son los que habitualmente responden nuestras preguntas. Por lo tanto inferimos: nuestras preguntas son respondidas por tipos que saben lo mismo que nosotros, y que lo hacen por simple altruismo.
-Colaborador principal: son lectores más antiguos. No son, de ninguna manera, empleados de Google, sino que son lectores que dedican parte de su vida a resolver problemas de otros bloggers, sin cobrar un peso. Gente sola y aburrida.
-Empleado de Google: estos son los más extraños, son los verdaderos "empleados", gente a la que una empresa -Google- les paga para resolver problemas de blogs.
La verdad es que recorrí muchas consultas y preguntas de los foros de Blogger, y una sola vez tuve la suerte de encontrarme con un "Empleado de Google". Fue un momento fugaz e increíble. El "empleado" se llamaba Gerard, y además de soberbio y asquerosamente español, era realmente inoperante e inútil. Esta es su foto:
Alguien debería encargarse de enseñarle a estos sátrapas que trabajan en oficinas con piscinas, con jugo de frutas, con sillas de playa, con palmeras y sol, que tienen que cumplir -no un horario, porque trabajan a la hora que quieren- sino un deber; solucionar los simples y estúpidos problemas de su servicio. Para los que no saben las condiciones de trabajo en Google, acá van unas imágenes.
El resultado es que Gerard, Empleado de Google, solo apareció, en toda mi recorrida -que fue larga- una sola vez en la web, y sus intervenciones eran del tipo: "escríbeme detalladamente tu error", "no logro comprender el problema", "debería estar solucionado", "dime si se ha solucionado", "¿ahora se ha solucionado?", "continúa en contacto, lo solucionaremos", "habladme de a uno, pues no os comprendo", "ya debería estar funcionando bien". Peor aún. Cuando las consultas de gente con problemas de blogroll aumentaba, Gerard intervenía cada vez menos, hasta que, en cierto momento, el Sr. desapareció del foro y no contestó más. Algo hay que reconocerle, y es que fue, hasta donde pude ver, el único "Empleado de Google" que apareció en el foro.
miércoles 4 de noviembre de 2009
Educación y espectaculo
"Nicholas Negroponte, el fundador de One laptop per child, destacó en Los Ángeles que todos los niños uruguayos ya tienen su computadora XO."
"Comentó que si un extranjero llega a Uruguay a pasar sus vacaciones podrá ver "que todos los niños que caminan por la calle llevan su laptop"."
"Todos pueden conectarse..." ¿Que garantiza la conexión, sino un tráfico de información? ¿Realmente es preferible que un niño sepa usar una computadora, en detrimento del razonamiento? ¿Son posibles las dos cosas?
"Todos pueden conectarse (...) sobre todo si son pobres y están aislados" El sinsentido de esta frase no tiene fin. Es inconcebible como una persona aplaude que "todos están conectados", cuando al mismo tiempo -y él lo acepta- "son pobres y aislados". Todos están conectados, los pobres, los ricos, la clase media... ya no hay diferencias, mejor dicho; no importan las diferencias, no se respetan.
¿Realmente vale la pena decir en una conferencia "todos los niños que caminan por la calle llevan su laptop"? No voy a comentar más al respecto de las frases.
Plan Ceibal y Razonamiento.
El Plan Ceibal, producto "tipo" de la hipertrófia actual, que no busca individuos que empleen la lógica o la razon. No importa ya, que los individuos a educar empleen el cerebro en descifrar símbolos, metáforas, o simples letras. No hace falta emplear la mente para leer, procesar, interiorizar ni razonar símbolo o mensaje alguno, ¿por que esto?, simple: porque una computadora lo hace por ellos.
Es preciso remarcar que en el mecanismo clásico de la lectura, el placer, la satisfacción y el punto final, el gusto, no radican en los significantes -las letras- sino que radican en el significado -metáfora, sentido, fondo, intención del texto-. Lo importante y gratificante de la lectura no es la mera satisfacción en lo explícito, sino en lo que eso significa o quiere decir. Nada complicado, algo simple pero básico. La importancia no radica en las letras, sino en lo que se quiere comunicar por medio de las letras.
Los alumnos no deberán recurrir -con el sistema actual- al mecanismo -simple pero imprescindible- llamado lectura, por el cuál deberían procesar los datos y reconvertirlos en sentido. Ahora la computadora procesa los datos, mastica las letras y escupe palabras, sonidos, dibujos, colores, fluidez. La máquina se encarga de procesar signos que alguna vez hubieran sido procesados por el hombre. De esta forma, con todo su arsenal espectacular y simple, con su cinemática, los alumnos terminan siendo un simple médium; solo son una cámara que recibe datos procesados por una computadora.
En la Tv y la política.
Todo esto no es patrimonio del Plan Ceibal, ni es "culpa" de nadie. Nadie puede afirmar que el Plan tenga fines como los que realmente puede llegar a tener. Lo cierto es que este fenómeno -la cinemática fluida y atractiva de las computadoras XO- se ve también en muchas otras manifestaciones. Los informativos son solo un ejemplo que conjuga toda esa teatralización represiva del juicio y el razonamiento: se ofrece un producto procesado, con la mayor cantidad de perspectivas posibles, con la mayor cantidad de elementos secundarios (música, imagenes repulsivas y morbosas, testimonios desgarradores). Ya no es necesario esforzarse por emitir juicio alguno, pues todos los juicios están exhibidos en el informe, a los efectos de facilitarnos la tarea. Ya no es necesario emocionarse, pues todas las emociones están exhibidas, brutalmente, en el informe. Ya no es necesario procesar ni evaluar lo que se ve, pues no hace falta evaluar nada, porque no hay nada detrás del llanto, nada detrás de la sangre, nada detrás del disparo... es solo eso: el hecho del disparo, el hecho de la sangre. La imagen.
Fast food Ceibal
Pero eso se explica por el nuevo sentido "fast food" de valores como la libertad, la moral, el derecho y la felicidad. No esperamos ni pretendemos ser felices bajo formas antiguas de Eudeumonía ni deber ser. Ahora, en la era del teatro total, somos felices -en lo que Lipovetski llamaría "Felicidad Light"- con una simple y contundente dosis de satisfacción, de placer instantáneo; de morfina o Coca-cola. Una explosión sin pasado ni futuro; eso es la felicidad actual. Un instante nada más. Fascinación por la igualdad, por ejemplo.
No hace falta esfuerzo alguno para conseguir las cosas -no hablo de la palabra "sacrificio", solo esfuerzo-, no es necesario ejercicio alguno, ya que todo deseo es satisfecho al instante, con la "fast food" de felicidad necesaria. ¿Que quiere? ¿Plan Ceibal? ¿Hamburguesa rápida? ¿Coca-cola o Pepsi? ¿Jugo de frutilla o naranja?
Todos contentos por el igualitario y altruista Plan Ceibal, todos fascinados y encantados por el derrumbe de las diferencias no por medio de subjetivación y comprensión del excluido, sino por el accionar tecnológico y visual.
¿Socialización o apariencia?
No es una sociedad que incluya y socialice a fuerza del martillazo tecnológico, no es una sociedad que incluya y socialice por medio de mensajes de texto, internet, blogs y trafico comunicacional: es una sociedad que encierra, incluye en una suerte de avalancha altruista e igualitaria, perversa mutación de la igualdad social. Nada de comprensión, nada de civilización hacia el otro, ni un poco de educación, asimilación y posterior inclusión progresiva del excluido, no, solo una especie de regalo mágico que intenta borrar las verdaderas barreras sociales. La XO no va a juntar a la baja y excluida capa social con la elite, no va a formar individuos mejores ni va a borrar las diferencias: va a decir que borra las diferencias, va a crear la ilusión de derribar los muros; pero solo genera más muros. Es cierto que en la actualidad se borraron las fronteras: Europa unificada, culturas diversas bajo el mismo cielo, estratos sociales tras la misma causa, diferentes partidos apoyando lo mismo, niños pobres y ricos con la misma computadora. Pero de ese desmoronamiento de las fronteras -bajo nombre de inclusión e igualdad- se levantan más muros: se derribaron las fronteras y ahora todo es una gran frontera hipócrita y perversamente invisible. La frontera no está, ahora son muchas fronteras.
Para terminar es preciso que diga, para algún desprevenido, que el Plan Ceibal es solo una excusa para hablar de esto... nada en contra del plan, solo lo que dije. Seguro que no todo es oscuro tras el Plan Ceibal, pero acá solo quería tocar el tema desde un ángulo de los mil posibles, a partir de las declaraciones del creador.
PD:
"El científico aseguró que "esto es algo que se repite en todos nuestros proyectos y siempre se escucha, no puedes llevar un laptop a la jungla... pero realmente ahora eso se puede"."
Esta frase muestra la mentalidad de muchos como nosotros, que en lugar de pensar para que, piensan ¿por que no?. ¿Por que no llevar laptops a la jungla? ¿Por que no invadir Irak? ¿Por que no?
Yo preguntaría a Mr. Negroponte ¿Para que llevar una laptop a una jungla? ¿Que es lo impresionante de eso? Lamentable incendio de la alteridad.
lunes 2 de noviembre de 2009
Problemas técnicos
El servicio brindado por la plataforma Blogger tiene errores, por lo cuál procedí a borrar la entrada a los efectos de repararlo.
Estamos trabajando para solucionarlo.
Desde ya, muchas gracias.
pd: Si los problemas continuan, nos vemos en Wordpress.
viernes 23 de octubre de 2009
Muerte y amor en tipos vivos y malos
Comenzamos con el primer aforismo al cuál vamos a titular así: "Un hombre; el
cuerpo de tres millones".
El candidato Raúl Rodriguez viene hablando del amor y dice al respecto:
"...son personas que son un solo cuerpo, como que uno encuentra a su otra parte. Es un milagro y son muy pocas las veces que se produce. Lo más lindo que uno desea para uno quisiera que el otro lo tuviera. Es importante el amor que uno siente por el pueblo; la motivación que uno tiene por la tarea política es sentir el dolor ajeno, del que no tiene vivienda, que nace en condiciones tremendas de carencias".
Vamos por partes, porque para comprender mensajes como estos hay que estar bien parado. Raúl comprende al amor como lo que une a dos personas en "un solo cuerpo", comprende al amor como el momento en que una persona "encuentra a su otra parte".
Ahora bien, rápidamente, este poeta del pueblo dice: "Es importante el amor que uno siente por el pueblo..." ¿Cómo es eso? Rodriguez define el amor como "un milagro y son muy pocas las veces que se produce", pero rápidamente afirma sentir amor por el pueblo, por todo el pueblo, por tres millones de personas. Entonces ¿en que quedamos? ¿No habíamos dicho que el amor es "un milagro" que ocurre muy pocas veces? ¿Como es posible, entonces, sentir ese "milagro que ocurre muy pocas veces" hacia tres millones de personas? ¿Son tres millones de milagros, o
Rodriguez es el nuevo Cristo?
Dice el portal:
"A Raúl Rodríguez le gustaría creer en Dios: "lo más importante es que uno lo sepa, sea consciente de los tiempos que tiene, y poder dejar una impronta de haber trabajado por los demás en algún sentido, pero todavía no creo en Dios" y recogió algunas palabras de Hamlet, la obra de Shakespeare, cuando dice: "Hay, Horacio, en el mundo, muchas más cosas que nosotros ignoramos". El candidato de Asamblea Popular expresó "yo hasta el momento no he tenido una manifestación clara de la existencia Dios. Estoy abierta(o) a ella; moriré quizás estando abierta(o) a ella". (Las (o) son agregados míos, porque creo que es lo correcto, salvo que Rodriguez sea una máscara que cubre a una mujer)
Todavía no cree en Dios, pero ¿Quien te dice que el viejo de barba no se levante de su cama a vomitar y te lo cruces por la calle? Ahí podrás decir que crees en Dios. Cita a Shakespeare, pero lo estúpido es citar a un tipo que escribió semejantes cosas para una frase tan simple como decir que no conocemos nada sobre el mundo.
Dijo: "yo hasta el momento no he tenido una manifestación clara de la existencia Dios...", queda clara su postura; Rodriguez esta abierto al diálogo, así que: ¡Dios, no seas pelotudo y bajá a hablar con éste que está abierto a recibir ofertas tuyas!
Dejamos a este milagroso poeta, y pasamos a Luis Alberto Lacalle:
"El amor es la más grande fuerza que existe en la creación, empezando por el amor de Dios por todos nosotros, aunque es una palabra que a veces está un poco ensuciada, banalizada, por lo que no es amor sino son otro tipo de sentimientos o sensaciones físicas".
Respecto a esta cita, no voy a dedicarme a decir lo que pienso al respecto de una frase tan antigua, primero porque no importa lo que yo piense de este tema, y segundo porque es muy largo para hablarlo. Pero recordemos este aforismo para más adelante.
Seguimos con Lacalle y encontramos esto:
"Cuando me quedé electrocutado Julita me salvó la vida. Esa vez estuve casi muerto porque tuve casi parálisis total del corazón. Es una cosa negra, que baja un telón, una oscuridad, horrible, horrible, se ve que no estaba con Dios yo en este momento y acá a la izquierda como los títulos de televisión y el cine: Padre Nuestro. No me acuerdo más".
Después Julita se la cobró, haciéndolo subir por la escalera después de un día difícil... y ya vemos que pasó. Un día te salvan, otro día te hacen caer por una escalera.
Dice Lacalle: "Es una cosa negra, que baja un telón, una oscuridad, horrible, horrible...", y no sabemos -creo que no- si está hablando de una noche difícil, o de una extraña aparición. ¿Que es esa "cosa negra" que baja un telón? ¿Que es esa "cosa" "horrible" y "negra" que baja un telón? Dejo la interpretación en manos del lector.
Pero si seguimos con Lacalle, nos dice " se ve que no estaba con Dios yo en este momento", y esta es la frase que nos ayuda a entender las fantasías oscuras de "cosas negras y horribles, horribles que bajan telones" que intenta comunicar Luis Alberto. Ahora retomemos el fragmento anterior, en el que hablaba del amor de Dios. Si el amor no es otra cosa que el "amor de Dios hacia todos nosotros" como él mismo dijo; ¿que pasó con el amor de Dios en el momento de la electrocución?
¿No era que Dios tiene amor hacia todos nosotros? Ahora encontramos la respuesta: Dios es Julita Pou, Julita lo salvó de electrocutarse, Julita lo castigó haciéndolo cargar con la bandeja del desayuno.
Dejemos las fantasías de Lacalle -E.T.A Hoffman se debe estar revolcando en su tumba- y pasemos a Pedro (Bordaberry, no Pedro Hugo como dicen los carteles de las calles)
Bordaberry prefiere "pensar lo menos posible en la muerte", con lo que confirmamos el primer principio de la filosofía Pedrina: "pensar lo menos posible". Eso lo demuestran sus limitadas, pero pragmáticas, tácticas de campaña -"tender puentes, no levantar muros", "somos todos uruguayos", "tenemos que tirar todos para el mismo lado", "se terminó el tiempo de las divisiones", etc...
Bordaberry explicó: "nos acordamos de ella cuando se nos muere alguien que está cerca. Sabiendo que va a llegar, tratando de hacer todo lo posible mientras ella no llega. Pero es parte de la vida, desde que nacemos estamos condenados a morir".
Hay un principio de contradicción, que seguramente tiene una explicación mucho más profunda que no podemos comprender. En la frase Pedrito dice "nos acordamos de ella -de la muerte- cuando se nos muere alguien que está cerca", pero después dice:
"Sabiendo que va a llegar, tratando de hacer todo lo posible mientras ella no llega". Primero dice que olvidamos la muerte, dice que nunca pensamos en la muerte hasta que nos toca de cerca, pero después explica lo contrario "tratando de hacer todo lo posible mientras ella no llega", inferimos que la vida de Pedro se basa en actuar esperando la llegada de "ella" (la muerte). La sentencia final es brutal y típica de este gran orador "desde que nacemos estamos condenados a morir", una gran novedad, una innovación al pensamiento de este siglo.
Según el portal 180:
"Mujica toma la muerte con naturalidad, como lo hacen los animales: "Es posible que sea un tanto panteísta y trato de adoptar la actitud de los bichos del monto. La muerte tomarla como viene, con sencillez y sin ruido. Es piadosa la muerte".
Seguro que en el momento de la muerte nadie puede racionalizar sus conductas, nadie puede ponerse a pensar "¿la tomo con sencillez, o me pongo a gritar?", pero tal vez, Mujica tiene ciertas capacidades sobrehumanas escondidas. Nunca lo sabremos. Lo que si sabemos, es que si pasamos por la calle, y el 116 nos pasa por arriba no vamos a contar con mucho tiempo para pensar sobre el tema, y seguro que hacemos ruido, sería "con sencillez y con ruido".
Pasemos al independiente Mieres:
"yo soy creyente, creo en Dios a muerte. La muerte no es el final. Creo en la vida más allá de la muerte y uno enfrenta la muerte de otra manera: que los seres queridos están y que uno va a seguir estando".
Mieres, siempre con su pensamiento independiente, dice algo poco independiente, poco desprendido de lo tradicional "yo soy creyente" ¡Que independiente! ¡Que posición original! "La muerte no es el final" ¡Que teoría revolucionaria para la ciencia y el pensamiento! "Creo en la vida más allá de la muerte" ¡Seguro que Mieres es el primero en pensar eso!
Pero no es momento de hacerse el vivo escondiéndose detrás de un LCD y un seudónimo. Aceptemos que Mieres es un genio de las paradojas; "creo en Dios a muerte" Habla de muerte, le preguntan por la muerte, y el genio dice "creo en Dios a muerte" ¿Pudieron captar la profundidad de esto?
"Tanto en el Partido Colorado como en el Partido Nacional surgieron diferencias entre la fórmula. Mientras a Bordaberry manifestó miedo a la muerte, Hugo de León lo vive en forma muy diferente: "perdí a mi padre de muy chico y sé lo que es. Los uruguayos no hablamos de la muerte, te toca y lo enfrentás. Hay muchos temas tabú y creo que la muerte es otro".
Otro tabú es el que dice "un ex futbolista mediocremente instruido no podrá acceder a la candidatura de vicepresidente para el partido, históricamente, más ilustrado".
Ahora vamos a tomar esta frase "perdí a mi padre de muy chico y sé lo que es", por más que intente recurrir a la falacia de las emociones para convencer, yo no entro en el juego, y digo: ¿que tiene que ver perder a un padre, con saber "lo que es" la muerte? Un amigo mío encontró un gusano en una manzana, así que se lo que es. ¿Se lo que es? ¿O creo saber lo que es?
Pregunto otra cosa ¿si no enfrentas a la muerte, que haces? "Mirá muerte, no te voy a enfrentar, a mi no me vas a agarrar, yo no entro en tus juegos". ¿Es posible eso? ¿Negocia la muerte? ¿La podemos enfrentar? ¿La podemos vencer?
Culminamos esta clase de conocimiento sobre muerte y amor con, como no podía ser de otra manera, el tipo más empapado en el tema:
"Por su parte, Larrañaga, quien se declara cristiano, no le teme a la muerte y lo sabe porque la tuvo cerca. "En varias oportunidades he estado al borde de la muerte. (...) Frente a esa coyuntura reacciono con una tranquilidad pasmosa que no sé de dónde proviene".
Bueno... bueno... bueno. Parece que acá el guapo nos calla la boca, él si enfrentó a la muerte, él la venció, y en muchas oportunidades. Punto para De León.
Para los que no sabían, Larrañaga trabajó durante muchos años en una mina de carbón, donde las explosiones y derrumbes eran muy comunes. En ocasión de un derrumbe de piedras, y cuando el pánico se adueñaba de los trabajadores, Larrañaga se quedó parado mientras la mina se derrumbaba. "¿Jorge, que haces? ¡Vamos, vamos a salir o morimos!", "No le temo -dijo Larrañaga con una tranquilidad pasmosa que nunca supo de donde provino- yo me quedo acá a trabajar". Todos los trabajadores murieron, menos Larrañaga.
Fin... (A cambio de su falta de temor ante la muerte, el Genio Maligno le quitó a Jorge la posibilidad de triunfos electorales mayores)
