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miércoles, 16 de mayo de 2012

RHCP: Hall of Fame 2012

Ronnie Wood, Billie Joe Armstrong, Kiedis, Flea, Slash... así cualquiera

domingo, 18 de marzo de 2012

Raros, bipolares y siempre porfiados

"Somos raros, bipolares, pero siempre porfiados", dijo anoche Roberto Musso en el toque del Cuarteto de Nos en la rambla (después de Closet, Pitufo Lombardo, Jaime Ross y un patético Dj colombiano alcahuete de Mtv. A este respecto: da asco cómo la gente se arrastra cuando viene un gil de estos y dice "estas son las cámaras de MTV, saluden, Montevideo". Se olvidan que Mtv es el paladin de la decadencia musical). Volviendo al Cuarteto, el disco a salir a medidados del mes que viene bien podría conformar una trilogía junto a los otros dos. Comparte (al menos en los avances que escuché) la fórmula de fraseo rapeado iniciada en Raro y continuada en Bipolar, el sonido cuidado bajo la producción de Campodónico y las letras, que otra vez son divertidas, oscuras, cargadas, siempre creativas y de a ratos pesimistas. A esta altura, decir que Roberto Musso es el mejor compositor de este condenado país -actualmente por lo menos- no es algo nuevo. Y por si fuera poco, cuando el tipo descansa, aparece Tavella con una genialidad del tipo "Si el trabajo es salud que trabajen los enfermos".

Otra cosa que parece seguir la línea Raro-Bipolar es cierto aire conceptual; desde las patologías hasta la observación de uno mismo y el entorno, las letras de Roberto Musso son un catálogo de personalidades: "Hoy estoy raro", "Así soy yo", "Ya no sé qué hacer conmigo" y "Me hace bien me hace mal", de Raro; "Bipolar", "Miguel gritar", "Mirenme", "Breve descripción de mi person" y "Me amo" -no en vano reeditada-, de Bipolar; y al menos "Cuando sea grande", el primer adelanto del aún no estrenado Porfiado.

No es repetirse, es conformar un estilo. Y conformarlo cuando ya estaban cómodamente identificados con cierta forma de componer y tocar. El que no valora eso es un miope que merece escuchar toda su vida los lamentos de bandas calamitosas como NoTeVaGustar encerrado en una habitación sin ventilación. Por ejemplo, un comentarista de seudónimo "floydrodros" dice la siguiente estupidez en youtube, respecto a "Cuando sea grande":

"Se escucha notororiamente la guitarra del gran TOPO, la voz de Roberto tiene unos toques electronicos que no me gustan para nada, del raro para adelante es un pseudo rapeo continuo. Los que escuchamos al cuarteto en los 90s, no nos gustan estas cosas nuevas".

Primero nota algo que cualquier oído medianamente límpio de suciedad puede escuchar: que la guitarra ahora sí la domina Gustavo "Topo" Antuña, un poseso de las seis cuerdas que ya ha brillado en Buenos Muchachos. Incluso sobre los solos grabados por Riki para los trabajos anteriores, en vivo el Topo le mete su impronta melancólica de BM, pero siempre bien. Seguramente ese sea el primer gran cambio que notemos al escuchar Porfiado entero. El segundo es también evidente: desde los toques de Bipolar el Cuarteto es un quinteto que incluye a un tecladista. Ya la intro de "Cuando sea grande" incluye una entrada de sintetizadores.

Respecto a los "toques electrónicos" que apunta nuestro comentarista. No son "toques electrónicos" en la voz de Musso, que no se ha convertido en androide o robot, sino ajustes de auto-tune para hacer el clásico trémolo en las notas altas de la voz -oscilando entre semitonos-. Y si, no queda muy bueno, tiene cierto aire terraja, pero tampoco es para taparse los oídos; aprendí a tolerarlo.

Después dispara: "del raro [Raro, 2006] es un pseudo rapeo continuo". Si fuera un pseudo rapeo continuo sería rapeo (sin el pseudo), pero como hay cortes y estribillos y todo lo demás, simplemente son fraseos rapeados. Lo de pseudo me suena a despectivo... habría que escuchar "Walk This Way" de Aerosmith y Run DMC o algún tema de Red Hot Chili Peppers ("Around The World", por ejemplo) antes de hablar de "pseudo rapeo" como algo negativo.

Y para el final, señores, lo mejor: "Los que escuchamos al cuarteto en los 90s, no nos gustan estas cosas nuevas". Aunque está mal escrita se puede entender, pero no vale la pena detenerse mucho. La típica frase conformista, reivindicatoria de que todo lo pasado fue mejor y miope. Es típico esto: "Yo los escuchaba antes, ahora no me gustan". Todavía hay gente así.


Por suerte vi ya varias veces a la banda más original y la mejor que tiene este país. A continuación: "Cuando sea grande" y "Buen día Benito" (fragmento), adelantos de Porfiado a salir el 15 de abril.




martes, 21 de febrero de 2012

En cartel

Moneyball, junto a Secretos de Estado y Hugo, lo mejor que hay en nuestras pegajosas y ruidosas salas de cine atestadas de imbéciles:



Y Put Me In The Car, tema de Ryan Gosling, que protagoniza Secretos de Estado.

domingo, 31 de julio de 2011

domingo, 24 de julio de 2011

27, se veía venir

Hace un rato terminó la Copa América. Pasan las 22 hs y estoy dando una vuelta, un vagabundeo por internet, y antes de cerrar la ventana y por no se que razón, me quedo en blanco frente a la página de Google. Segundos, mirando. Después, como por obligación, entro a una página de música y aparece el título: "Shock mundial: murió Amy Winehouse". Varias cosas que me pasan a la vez cuando leo eso y me doy cuenta de que no debería asombrarme de nada (y a nadie, en realidad, le asombra) y que pasó lo más probable en la ruleta rusa (o yanqui, por qué no) de las probabilidades. Pero igual me pasan ciertas cosas por la cabeza, a saber:

Que se veía venir

Que qué terrible...

Que, otra vez, no puedo creerlo aunque lo creo

Que hay personas que no saben jugar con su personaje

Que el morbo del rock está a la orden del día

Que no me digan, ya lo se: sobredósis de no se que mierda, que la encontró la mucama

Y que en realidad ahora Amy Winehouse está -casi- igual que como estuvo desde hace cuatro o cinco años a esta parte.

Acompañando esas sensaciones para nada originales que a más de uno le deben haber pasado al enterarse, me pasó algo raro: apenas leí y entendí lo que había pasado me corrió el clásico frío por la espalda; siempre había escuchado de él, nunca había experimentado con él.

No hablemos de huellas profundas en la música, ni de legados ni de revoluciones (porque más de uno de esos especialistas lo está haciendo), Amy Winehouse tuvo talento, mucho, eso se sabe, pero pasó más tiempo en boca de todos por todo lo demás, y así terminó. Realmente, una lástima.

(No voy a terminar la nota con el obvio video sacado de YouTube)

No deja de asombrarme mi asombro. Esta especie parece condenada a eso: si te tirás de cabeza en una piscina que pierde por algún lado, tarde o temprano te vas a terminar partiendo la cabeza contra le fondo. Y cuando saltes y te esté por pasar eso que era tan previsible, en el instante en que te des contra el fondo, no vas a dejar de asombrarte. Es así.

PD: Janis Joplin, Jimi Hendrix, Brian Jones, Jim Morrison, Kurt Cobain, Amy Winehouse. Sigue más vivo que nunca el Club del 27, que no admite Justin Bieber's (aunque si se ofrece, yo le regalaría el pasaje).

jueves, 21 de abril de 2011

Lengua larga

El 7 de abril pasado empezó todo esto. Fue el día después del concierto de Dylan en Beijing. Esa mañana encontré varios titulares lamentables que, cual paladines a la vez de la libertad de expresión mal entendida y la ignorancia más atroz y despreocupada, agitaban la bandera de la liberación y señalaban, aseguraban; condenaban, poco menos, una censura por parte del Gobierno chino sobre Bob Dylan. Según la web rollingstone.es, Dylan había sido censurado por el gobierno comunista de China, que había prohibido al músico tocar The times they are a-changin y Blowin’ in the wind, temas "contestatarios". De este disparate apresurado se hacían eco, al instante, El País de España y, cómo no -cuándo no- la web rollingstone de Argentina.

DISPARATES DE ROLLINGSTONE.ES
Algunas de las burradas escritas en rollingstone.es: “[Dylan] no tocó ni dijo nada que pudiera parecer ofensivo al Partido Comunista (...) Las 6.000 personas que acudieron al recital (...) no escucharon, entre canción y canción, ninguna mención crítica a la represión que se ejerce en China…”.

La puta madre que los parió... la verdad, es que no se me ocurre otro comentario ante tales horrores publicos. Qué idiotas que son, qué imbéciles, qué poco responsables. Vamos por partes. ¿Desde cuándo Dylan se pone a parlotear en los conciertos? Se nota que el que escribió esa nota en una publicación tan relevante como la Rolling Stone sabe MUY poco y, lo que sí es pecado, habla con una propiedad que no tiene, una propiedad robada. Se nota que nunca vio un puto dvd de Dylan en vivo antes de ponerse a escribir semejantes juicios. Dylan es lo más parco y serio que hay sobre el escenario, si dice algo además de hola, gracias o adiós, es una excepción.

Siendo callado como es, parece francamente miope e inaudito pedirle que se ponga a reivindicar los derechos de los chinos, que se ponga a gritar proclamas contra los comunistas y que agite a las masas en medio de un concierto. NUNCA lo hizo ni lo va a hacer ahora con casi 70 años; NUNCA fue un agitador social; NUNCA tuvo como objetivo ser un heraldo de las minorías. NO PIDAN DEMAGOGIA DONDE NO LA HAY, POR FAVOR, TENGAN RESPETO, NO QUIERAN VOLVER UN PAYASO TIRA BOMBAS A UN TIPO QUE ES UN GENIAL MÚSICO. No sean idiotas, "columnistas" de RollingStone que no firman sus propias notas (¿será por verguenza? ¿será por incapacidad? ¿o las dos cosas juntas?).

LA CENSURA QUE NO FUE
El otro gran punto es, precisamente, sobre los dos temas que RollingStone AFIRMA, fueron CENSURADOS por el gobierno chino. The Times... y Blowin'... no estuvieron en los dos conciertos de Dylan en China, es cierto, pero tampoco estuvieron en Vietnam, ni en Hong Kong, ni en Singapur, ni en Australia (que hasta ahora son los shows asiáticos que van de la gira actual. Para el que quiera confirmarlo, bobdylan.com/tour). Lo que los tristes moscones de RollingStone y compañía quieren dar a entender con esto es que Dylan se pervirtió y se arrodilló ante los semidioses neo-comunistas de China y, como un viejo cobarde, les dijo "si, perdonen señores chinos, no los voy a ofender con mi retórica contestataria y voy a quitar estos temas que a ustedes les molestan". Como si Bob Dylan precisara la plata, como si precisara tanto tocar en China que accediera incluso aceptando una censura.

Lejos de ser una censura del Gobierno chino y un gesto de sumisión de Dylan, esto es otro de tantos cambios en el track list en vivo de Dylan. No se trata para nada de un Bob Dylan acobardado, asustado y que se traiciona a si mismo olvidando su pasado revoltoso, como AFIRMAN los amigos de RollingStone, no, todo lo contrario. No sean manipuladores, no quieran confundir a los demás con su confusión. Hace mucho que Dylan dejó de agitar la masa social, si es que alguna vez lo hizo. Y si lo hizo, lo que es seguro es que de ninguna manera quiso ponerse en el lugar de genio que llega a iluminar a la masa o de mesías salvador o revindicador. Para nada. Parece que los señores "cronistas" de RollingStone quedaron estancados en principios de los '60, que esperan que Dylan siga cantando todos y cada uno de sus temas más viejos, de una etapa que pasó y que, como dije, es una etapa.

Si no queda claro, cito al mismo Dylan desde su autobiografía hablando a finales de los '60:

"Por lo que yo sé, no pertenecía a nadie entonces ni pertenezco a nadie ahora (…) los moscones de la prensa seguían proclamándome el portavoz, el defensor e incluso la conciencia de una generación. Qué divertido"

Y para graficar todo con claridad, para sentenciar la cuestión, cito a Julio Valdeon Blanco desde EFEEME (una web de música en serio):

"Bob Dylan solo ejerció tres años como evidente bastión de la canción protesta. Con numerosos y esclarecedores matices que darían para otro artículo. En concreto durante dos discos, “The freewheelin Bob Dylan” (1962) y “The times they are a-changin’” (1963). Luego vinieron otros treinta."

Recomiendo la nota completa de Valdeon en Efeeme, titulada "50 años sin entender a Bob Dylan". Y muy especialmente se la recomiendo al fantasma que escribió esos disparates sobre el asunto en China.

Por favor, dejen de manipular, dejen de pedir demagogia, dejen de confundir la música con la política; a Bob Dylan con el Che Guevara. Dylan no es un Che Guevara con guitarra que se tiene que poner a gritar encima de un escenario, es un genio de la música que, obviamente, influye por su propio peso.

lunes, 31 de enero de 2011

Entren los que quieran

(Pseudo amantes del rock fundamentalistas de mentira y principios muy sólidos, abstenerse, porque sus comentarios no son bienvenidos, nunca)





No me gusta el reggaeton (el reguetón). Su música no me atrae, pero lo peor son sus letras, que siempre giran sobre lo mismo y a veces hacen gracia y a veces dan lástima. Pero ha pasado algo. Sinceramente lo más reggaeton de Calle 13 no me gusta, ni me gustó nunca, pero reconozco que en el fondo -al menos lo creo así- tiene más ironía que sinceridad. Algunas de las famosas canciones del grupo, que dicen muchas cosas guarras (es la palabra que mejor se adapta), y que parecen pura sinceridad boricua, no son otra cosa que una especie de lenguaje callejero autoconsciente. Residente (el vocalista de C13) no nació en la penuria puertorriqueña; viene de la clase cómoda (que no es lo mismo que acomodada) de ese país. Es bastante más ilustrado de lo que quiere vender -y vende, efectivamente.

(No voy a ahondar en esto: para más, consultar la Cinemag que sale este viernes a los dos lados del Plata. Tapa de Anthony Hopkins por El rito, que esperamos con ansia... en Plaza Francia).

Este post no era para promocionar descaradamente -aunque indirectamente lo hace-, sino para compartir un tema del último disco de Calle 13 que se llama Calma Pueblo. Desde el título ya vemos por donde viene; por el lado del Calle 13 activista y todo eso, que todavía no se si definir de puro caretismo o sinceridad. No se, realmente, si el camino comprometido de este grupo (en temas como Pal' Norte, también) es visceral, real, o simple estrategia descarada de marketing. Tiendo a creer que tiene un poco de las dos, y no está mal.

Cuando uno dice Calle 13 lo relaciona con ese género que a muchos no nos gusta, y en seguida los rechaza. A continuación dejo este tema de Entren los que quieran, que salió en noviembre pasado. Yo me lo pasé escuchando por varios días seguidos. Este rap superheavy -qué es si no?- (compuesto junto a Omar Rodríguez-López, guitarrista del grupo de Texas The Mars Volta) es la última frontera en la transformación de Calle 13, transformación que implica contradicción interna, y se nota.



sábado, 15 de enero de 2011

En vías de extinción

Hace algunos días cierta revista musical publicó un estudio que delata al 2010 como el peor año para el rock en los últimos 50 años. Peor y mejor, en este caso, medidos en base a índices de popularidad. “Apenas tres canciones de rock 'n' roll aparecieron en la lista de los 100 éxitos para 2010 en el Reino Unido, la cifra más baja en 50 años”. La “decadencia” –siempre entre comillas, porque es en base a popularidad, y sabido es que la popularidad casi siempre está equivocada-, que toca su mayor pozo en el año que acaba de terminar, no es repentina: en 2008 los temas de rock en el hot 100 fueron 27; en 2009, fueron 13. Como debe ser, el lugar huérfano del rock es ocupado, según indica el informe –y cualquier ranking internacional- por el pop.

Pero lo que parecería ser un ascenso de la música pop a escala mundial resulta ser una cosa diferente: lo que ocurre -según alcanzo a ver- es un estancamiento del rock más que una evolución positiva del pop. Este género permanece dentro de lo esperable, dentro de su naturaleza e innovación; es el rock el que parece poblado de jóvenes fundamentalistas asquerosos. A contrapelo de la actitud de quiebre con lo existente y la vanguardia, las “nuevas bandas” que se dicen –con orgullo- de rock, profesan ciertos principios sacralizados y desacreditan al pop. Critican cierta liviandad o estupidez en el pop, cuando es más estúpida la impostura de ciertos grupos de rock.

Rockers de juguete hechos en serie
¿Por qué este estancamiento en el rock? Seguramente se deba a esta actitud de rockeritos-reventados-transgresores de cotillón que tiene el 90% de las bandas de la actualidad. Parece tratarse todo de una postura o máscara más que de tocar. “Rockear no tiene que ver con drogas ni como parecer un idiota”, deberían aprender un poco de Mr. S de School of Rock.

(Auténticas bazofias del mismo Lucifer como Ataque 77 –basura total-, La mancha de Rolando –qué asco-, Callejeros –que desastre-, y un aterrador y extenso etc, llenan estadios y atraen a las huestes huérfanas de los Redondos que evidentemente están llenando estadios equivocados. En Uruguay nombremos a No te va gustar, Chala Madre y Once Tiros para demostrar que de esta parte del charco no nos quedamos atrás y hay mucha mierda; demasiada para un país tan chico y con un corazón tan grande).

De algo sirven estos grupos –que pertenecen al rock chabón-: sirven para que Capusotto tenga material de sobra de acá a cuarenta años para sus acertados sketches sobre el modelo-rocker.

El retorno de los reyes
El escenario es claro: son cada vez más frecuentes los casos grupos históricos que se reúnen –viejos, gordos, calvos- abandonados por las musas, para reencontrarse con el éxito perdido y rememorar viejos y gloriosos tiempos. Esto no es algo esencialmente malo; ¿qué tiene de malo que músicos consagrados se junten para recordar viejos hits, y de paso hacer algo de dinero? Nada de malo, al contrario. Pero de muestra algo triste en el fondo: viene a confirmar que detrás de ellos no llegó nadie para sustituirlos. Actualmente, a excepción de contados casos, son las viejas glorias (Clapton, Dylan, Paul, los Stones, Zeppelin, los Beatles) las que llenan los estadios, las que emocionan al público. Hasta el mismo Lennon, desde el cielo, levanta y mueve más gente que un ejército de grupos fugaces de la actualidad. Es a la vez vivificante y un poco nostálgico ver cómo tiene que cargarse la mochila al hombro Paul McCartney. Las leyendas vuelven al ruedo, se reúnen, hacen giras; en parte por necesidad propia, pero en gran parte por la obvia necesidad de llenar un vacío que nadie llenó.

¿No hay nuevos grupos, entonces? Claro que los hay, quien va a decir que no: Coldplay, Muse, Franz Ferdinand, Strokes, The Killers, además de los otros: Red Hot Chili Peppers, R.E.M., INXS, Smashing Pumpkins, Foo Fighters… pero, obviamente, cada vez, a medida que pasan los años, son especies que desaparecen. Los Killers son intermitentes y parecen separarse y juntarse, lo mismo con Franz Ferdinand y los Strokes, Keane, los Peppers. Pero más allá de ellos no hay vida inteligente.

El mal del rock
Hay dos enfermedades que a esta altura parecen crónicas en el rock: la primera es la tragicómica puesta en escena de la mayoría de los artistas del género, la segunda es la imitación no solo de otros músicos, sino también de cánones y principios obsoletos que, en su época, fueron removedores.

1) Sobre la tragicómica puesta en escena
A pocos les sale bien y da gusto verlos con parquedad sobre el escenario; uno de ellos es Bob Dylan. El resto: abstenerse por favor! El problema es que en la actualidad, muchos exponentes de esa facción del rock –siempre recalquemos que es un sector, no la totalidad- se paran mirando hacia el público, tocan sucio y desprolijo, fuerte, gritan, se mueven –como los personajes de Capusotto, nuevamente-. Su actitud no es la de brindar un espectáculo; y con esto no digo que deban prender fuego sus instrumentos ni nada. En estas latitudes, donde ese mal espantoso es mayor –diría que es nativo de estas tierras- y se suma a letras que suenan mal en muchos casos, hay pocos grupos que escapan a esto, se me ocurren: Los Pericos, Auténticos decadentes, El cuarteto de Nos y Closet (un grupo pop ¡cuidado, pop!, que horrible, que superficial!)

2) Sobre la imitación a cualquier precio
Una cosa es tomar mucho de los que saben, demasiado; perseguirlos hasta parecerse a ellos. Eso no tiene nada de malo. Pero cuando el objetivo de un artista es copiar la actitud de otro, o la voz, eso ya es desagradable y da risa. Un buen ejemplo de esto es el surgimiento de pseudo-calamaros que han proliferado en Argentina. ¿Cuántos cantantes con voz calamaresca han aparecido? Coti, Pity Álvarez (aunque a este lo perdonamos, porque “estamos enfermos, perdónenos, perdónenos”), Estelares, etc… ¿Cuál es la gracia de mutilarse a uno mismo para parecer otro? Si uno copia a otro puede ser bueno, hasta ser casi como el otro; pero podría ser mejor si fuera uno mismo. Entiendo que a Juanse de los Ratones le fascina Mick Jagger, pero no encuentro que le copie la voz ni los movimientos –tal vez sea porque se le rompería la cadera-. Simplemente no entiendo esto. Es inevitable que un músico esté influido por los Stones y los Beatles o Dylan, pero querer ser una fotocopia de otro es muy triste.


Finalmente, en este marco de estancamiento, no es de extrañar que el pop surja como el gran animador de las radios en tiempos en que lo que llega más rapido a los oídos gana. El pop, a diferencia de otros géneros, tiene en su esencia la fugacidad: las estrellas fugaces son propias de ese género, esas estrellas de un éxito pasajero. Entre tantas quedan algunas.

PD: Me consta que colegas –aunque si a ellos les preguntan dicen, para lavarse las manos: ‘yo no soy cronista musical’- creen que esto es agresivo y atenta contra la producción nacional. Si hay algo que no soporto es la defensa irracional de cualquier porquería por el solo hecho de ser nacional. Allá ellos. Es un poco cansador ver cómo desfilan grupos realmente espantosos por programas de radio con conductores especialistas en inflar egos y elogiar. Nunca me voy a cansar de escuchar a Salvador Banchero fabricando siempre los mismos elogiosos comentarios para cien diferentes bandas de porquería. Es admirable, realmente, cómo una sola persona puede alabar cada basura que se pone enfrente.

Tema excelente con la guitarra de Santana y la voz de Everlast. (No tiene nada que ver con la columna, es solo una elección antojadiza).



PD2: No estoy seguro de nada de lo que digo, si no, no lo escribiría.

PD3: Aunque un poco seguro si, si no, no lo escribiría.

PD4: Supongo que nadie lee ya posts tan largos e incoherentes. Estoy pensando, por recomendación del dueño del blog 10 de noviembre, mudarme a Twitter.

viernes, 20 de agosto de 2010

Buena agenda, pésima organización

Parece que se ha confirmado la edición 2010 del "Pilsen Rock", y lo pongo entre comillas porque debe ser así. No quiero caer en la bolsa de "los que siempre tienen algo para quejarse", pero si alguien lo piensa así, poco me importa.

Desde mediados de junio se anunció que Pixies tocaría en Buenos Aires el 6 de octubre. En paralelo, también se confirmó la presencia de Queens of the stone age en la vecina orilla para el 13 del mismo mes, en el marco del Pepsi Music (donde estará también Green Day, Rage Against the Machine, Faith no more y Andrés Calamaro, entre otros). En julio se comenzó a manejar la posibilidad de un toque de Pixies en Montevideo. A mediados del mes pasado, Malacara Producciones (Danilo Astori Jr.) "confirmaba" a Montevideo Portal y a El Espectador (digital) el concierto para el 7 de octubre en el Teatro de Verano. Sin embargo, esa "confirmación" quedó congelada; todo el hecho pareció congelado. El concierto de Pixies pareció no importar a nadie, ni siquiera a la misma productora. Ni aviso sobre futura venta de entradas, ni propaganda, ni confirmación en la web de Malacara ni en la del grupo bostoniano.

Ese punto muerto tenía su explicación: estaba la posibilidad de armar un mejor negocio. Ya en agosto, se empezó a especular con una suerte de "festival" que tendría a Pixies y Buenos Muchachos el 7 de octubre en el Teatro de Verano, y a Calamaro junta a Queens of the stone age en el Velódromo Municipal el día 16 del mismo mes. Hoy se ha confirmado, con algunas variantes: a la fecha del jueves 7 de Pixies le sumaron (algo así como teloneros) a Buenos Muchachos en el Teatro de Verano, y el 16, en la Rural del Prado; Calamaro, Los Violadores, Queens of the stone age, No te va gustar y Hereford.

No quiero que esto suene a queja, ni a intento de desenmascarar nada, el asunto no es tan importante y esa no es mi intención, en tal caso. El hecho es que las negociaciones han sido torpes hasta para el ojo más ciego: con The Pixies aprovechan la volada y al otro día de tocar en Buenos Aires los traen por Uruguay, eso no tiene nada de malo, pero que a ese concierto organizado en principio por Malacara como unidad, le sumen (aprovechando el momento) una "fecha" más de una semana después, no me suena a festival, sino a festín... y no de música, sino de negocio. No tiene nada de malo hacer negocios con la música, de hecho creo que la música (o parte de ella) precisa del negocio para subsistir: pero cuando por ahorrar unos pesos y aprovechar fechas, tratan al público de idiota, resulta demasiado.

¿De qué Pilsen Rock me hablan, cuando las fechas son con nueve días de separación, en escenarios en distintas puntas de la ciudad? Todo suena a negocio de última hora, y mal hecho. Malacara tenía a Pixies, entonces Pilsen dijo ¿y si nos unimos al business? y metieron alguna banda uruguaya para tener una excusa, y pusieron a Buenos Muchachos con Pixies (que es lo único medianamente coherente que hicieron) y Malacara llamó a Calamaro (artista de Malacara), y aprovecharon a Queen of the stone age, que estaba de pasada en Bs As para tocar tres días antes, y de paso llamaron a Los Violadores, que estaban en el freezer, y así le dieron marco de "festival" a un par de conciertos que no tenían nada que ver entre si. ¿Y cuál es el problema de todo esto? Ninguno, el asunto es el respeto y la coherencia para traer artistas y armar "festivales". Esto fue organizado a las patadas, de casualidad, por dos empresas interesadas.

¿De Pilsen Rock? Poco y nada: el "Pilsen Rock" de Montevideo empieza un jueves en el Teatro de Verano, se toma un descanso de ocho días, y más de una semana después tiene a dos bandas uruguayas, dos argentinas y una norteamericana en un escenario opuesto al otro. El Pilsen Rock ¿no era la fiesta de la descentralización? ¿no era el amable y fiestero éxodo oriental hacia el centro del país? ¿no estaba plagado de bandas uruguayas? Yo no conozco un solo festival que empiece un jueves con dos bandas y termine a la semana siguiente con cinco conciertos más, en otro lugar diferente. Basta mirar un esquema para reírse un poco de este "festival":

Día 1: Teatro de Verano
-The Pixies
-Buenos Muchachos
Día 2: vacío de viernes
Día 3: vacío de sabado por la noche con John Travolta
Día 4: vacío triste de domingo
Día 5: vacío laboral
Día 6: vacío
Día 7: vacío
Día 8: vacío, ya me olvidé de quien tocó hace días
Día 9: vacío previo
Día 10: Rural del Prado
-Queens of the stone age
-Los violadores
-Andrés Calamaro
-Hereford
-No te va gustar

Hablan de Pixies como una suerte de "previa" a lo que va a venir después. Se nota que quieren cubrir algo que no tienen por qué disfrazar. ¿Pixies, antesala de quien? Es un insulto hablar de Pixies como "antesala" de Hereford, y mucho menos de No te va gustar. Los organizadores dan asco, hacen la letra necesaria para que gente como yo los critique con argumentos simples, logran que uno termine diciendo "mirá, así se hacen las cosas en Uruguay...". No es tan grave, pero algo hay que escribir al respecto.

Ahora, la razón por la cuál está todo el texto anterior: para escuchar, una vez más, ese gran tema que es Where is my mind, de los Pixies.

jueves, 27 de agosto de 2009

Las cosas por su nombre

García Vigil: la cumbia villera es una basura

"Lamentablemente el público más ignorante consume esa basura, como la pasta base", dijo García Vigil en una entrevista concedida al diario El Observador. El director también señaló que los cursos de cumbia villera del Ministerio de Educación y Cultura son un “testimonio de la decadencia fenomenal que estamos viviendo”.

"La cursilería y el mal gusto han alcanzado un nivel importante dentro de la creación musical del hombre. Generalmente estas cosas están promocionadas y apoyadas de manera perversa"

La verdad es que todos esperamos la frase que se pierde en el aire, todos esperabamos que García Vigil (va a ser la última vez que diga los dos apellidos, es una idiotez eso) dijera una cosa del estilo "La verdad es que no me atrae" o "La respeto, pero no me gusta" o cosas como esas que se acostumbran a decir. Para decir eso más vale callar, asi que tengo que aclarar que estoy de acuerdo parte de lo que dijo García (Vigil).
Tengo que reconocer que dentro de tanta basura asquerosa que se dice continuamente, dentro de las desagradables palabras que desprenden los candidatos precidenciables, dentro de las porquerías humanas que salen por la tele en muchos casos, etc... estas palabras de García (Vigil) son una rareza, uno puede o no estar de acuerdo, pero es imposible negar que dijo lo que piensa... no lo que tiene que decir.

A este respecto, parecería que en este país, entre la clase de los bien-hablantes, mediocres pseudo tolerantes, está de moda el uso de las palabras "respeto" y "tolerancia" en un sentido bastante equivoco. Las pequeñas personillas de discursillo fácil, creen que son "mejores y más respetables" por DECIR que respetan y toleran algo cuando internamente saben que no es asi.
Bajo el lema "diversidad y tolerancia", bajo ese lema estúpido y degradante propio de la degeneración humana, muchos creen que van a limpiar su mente. No es "estúpido y degradante" el objetivo mismo, quiero decir; no me parece mala la diversidad ni la tolerancia, pero el hecho de que sea utilizada para dejar "la conciencia tranquila", para "el discurso conciliador" eso si es triste. Es muy negativo usar con tanta banalidad términos tan importantes como "tolerancia" y "diversidad", no hay que quitarles importancia. Pero lo único que hacen es mentir y mentirse... ¡Y a mi que no me mientan públicamente porque los voy a denunciar en este blog que lo leen pocas personas!

Quiero decir, bajo la premisa de "respeto", "tolerancia" y "diversidad" (en forma de palabra, no de actos ni convencimiento), se deja sin efecto la palabra "critica"; acá muchos se creen que la crítica va desligada del respeto, de la tolerancia y de la diversidad... creer eso es triste, atrasado, estúpido y generador de idiotismo bien pensante. Es necesario entender que el hecho de criticar algo no implica la falta de respeto.
Uno puede respetar algo, respetar la diversidad, pero manifestarse critico ante algo. Yo puedo decir que la cumbia es una porquería, una desgracia, un gérmen de la exclusión y la pobreza, puedo decirlo porque lo creo, ahora bien, eso no implica que yo no pueda escuchar las otras campanas, eso no implica que yo no pueda respetar y tolerar eso que tanto me desagrada. Porque en la critica y el respeto se basa el intercambio... supongo.

Esto se refleja en las calles, si se hace una encuesta, un gran porcentaje de la población dirá "yo escucho folklore" o "yo escucho rock nacional".
Primero: el rock nacional no existe como tal, es una frase que parte de un error, puesto que solo hay bandas de rock uruguayas, no rock nacional que se distinga como tal.
Segundo: apuesto la contraseña de este blog a que el %90 de los que afirman escuchar "buena musica" o "rock" salen el sábado a bailar cumbia. Esos, esos son peores que los llamados "planchas", porque mienten y se mienten. De ahi nace el problema; hay terror a decir la verdad, hay miedo a "quedar mal".
El palabrerío de "escucho buena musica" es una cosa bastante rara e inentendible, eso si entendemos que no hay parámetros de "buena" o "mala" musica. ¿Que es buena música? La que tiene muchos acordes contestarán algunos, esos seguramente nunca agarraron un instrumento, no tienen idea de nada y harían mejor en cerrar la boca.

En conclusión; basta de hipocresía, si alguien escucha cumbia; escucha cumbia y listo, no puede negar que es el resultado de algo desagradable. Escuchar y participar de ese movimiento es promoverlo, y promover algo como la cumbia es bastante triste. Para mi forma de ver.

Dejando estos aspectos personales, retomo a García y digo: estoy de acuerdo con sus palabras en dos sentidos: en el contenido y en la forma.
La forma en que lo dice sirve para que alguien ponga atención, patea el tablero.
Creo que la cumbia es, en un principio, una expresión y un resultado de la exclusión de ciertos sectores "sociales". Esto puede deberse a muchos factores que no voy a analizar, entre otras cosas, porque desconozco y no estoy autorizado (en realida no estoy autorizado a nada de esto).

Entonces, la cumbia; como desastroso resultado de la segregación y el aislamiento de ciertos sectores, generó y genera odio: odio de los excluidos y odio de los otros. Odio mutuo.
Ese aislamiento genera resentimiento, odio, cumbia, subculturas, posturas.

Por lo tanto, el hecho de que el Ministerio de Educación y Cultura se dedique a fomentar este virus surgido de la desgracia, es un asalto a las últimas fronteras de la dignidad. Se supone que la cultura y la educación deben partir de una identidad, de un principio de progreso: de un principio de evolución, de aprendizaje. Pero en este caso, al fomentar algo como la cumbia, las autoridades lo único que logran es expandir el resultado de un filtro social excluyente, expandir la mediocridad en lugar de dar opciones.

Quiero llegar al hecho de que es imposible exterminar la cumbia, esa forma desgraciada, en tanto no se busquen las formas de eliminar las raíces de ese desmoronamiento social (pobreza, exclusión) que genera, entre muchas otras cosas; la cumbia, la violencia, la ignorancia, el resentimiento, la décadence y la reacción de García Vigil (y la mía... menos importante, claro).

Por último, tengo que burlarme de García (no puedo estar de acuerdo en todo con él, sino no tiene gracia) cuando dice:

El director de Cultura del MEC, Hugo Achugar dijo a No Toquen Nada (Oceano FM) que para García Vigil "Uruguay está preparado para cierto tipo de música y hay otra que le parece que no debería ser difundida”. Achugar no sólo se refería a la cumbia villera sino a determinadas óperas que García Vigil cree que la sociedad uruguaya aún no está preparada para recibir.

Mr. García afirma ser el iluminado que conoce toda música habída y por haber, y determina cuales son aptas para nuestras limitadas cabezas y cuales no. Creo que privar de la difusión es acercarse a algo que -supongo de entrada- ninguno quiere.
Uno puede cambiar de radio, cambiar de radio, alejarse de eso que se llama cumbia, y criticarlo a la distancia, pero tener la capacidad necesaria para tolerar que se pase esa musica por la radio, porque, como dije, no se puede eliminar de un día para el otro porque de alguna forma, esa fragmentación social se va a manifestar.

Les dejo para el final la reflexión desgraciada del amigo , Achúgar:

Acerca de la decadencia mencionada por García Vigil, Achúgar sugirió ue es la actitud de las personas para quienes "todo tiempo pasado fue mejor" e ironizó: "Ahora no tenemos apagones de luz, yo extraño los apagones de luz; no tenemos más cola para pagar Antel y ahora extraño la cola para pagar Antel; extraño el sufrimiento de antes, extraño la discriminación, extraño los dictadores no encarcelados, todo eso lo extraño. Antes todo era mucho mejor".

Achúgar, un consejo: no es gracioso hacer bromas sobre hechos tan lamentables como esos. Creo que todos entendemos lo que querés decir, pero no de esa forma. Hay cierta distancia entre el tema de la cumbia y el de los dictadores-torturadores-violadores de derechos humanos que están sueltos.

Para más (pero regresen a este blog): 180.com.uy

jueves, 13 de noviembre de 2008

Banda sonora TDK descalificada


Se informó, hace pocas horas, como lo indican algunos sitios en Internet, que el comité ejecutivo de la Academia descalificó la nominación de la banda sonora de "The Dark Knight".

Según se informa, existirían problemas en la co-autoría de la música, ya que Hans Zimmer y James Newton Howard, compositores de dichas piezas musicales ( porque son eso), son autores del 60 % del total, y para ser nominados requieren un 70 %.

A continuación, algunas composiciones, que lamentablemente no podrán optar por el Oscar:

"¿Why so Serious?"



“Agent of caos”